A lo largo de los años, las cárceles del país han adolecido de políticas públicas que las conviertan en centros de readaptación de los privados de libertad.
Hasta 2020, en los centros penales de El Salvador había un total de 37,190 privados de libertad. De éstos, 28,102 (75.56%) son condenados, mientras que 9,088 (24.44%) son procesados. Es decir, no han sido condenados y tienen detención provisional. Los datos confirman que hay sobrepoblación y hacinamiento.
Otto Flores, abogado de la organización Los Siempre Sospechosos de Todo, considera que con las capturas de los últimos días, alrededor de 9 mil, habrá una presión más para un sistema carcelario que ya estaba a punto de colapsar