Zafarrancho Vilima

Zafarrancho Vilima

By Zafarrancho VilimaComedy
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Zafarrancho Vilima episodes

  • Ansó, Huesca en La España Barbaciada
    ​Con el colesterol disparado por las chiretas y el chilindrón, nos subimos al Supermirafiori para nuestra última parada del día. Vamos a adentrarnos de lleno en la majestuosidad de los Pirineos. Salimos de Loarre, cogemos la A-132 y luego nos desviamos por carreteras de alta montaña donde dos coches caben con suerte y metiendo los retrovisores. Tras unos 100 kilómetros de paisajes que te dejan sin aliento, llegamos a uno de los Valles Occidentales de los Pirineos: estamos en Ansó.
    ​Ansó cuenta con unos 406 habitantes. Su gentilicio es ansotano o ansotana. El pueblo entero está declarado Conjunto Histórico-Artístico, y no es para menos. Sus casas están construidas íntegramente con la piedra de la zona, con tejados de teja plana, chimeneas troncocónicas (los famosos espantabrujas, para que no entren los malos espíritus por el tiro) y balcones de madera llenos de geranios. Pasear por Ansó es caminar por un pueblo de postal en el que el asfalto es casi una ofensa.
    ​Históricamente, los Valles de Ansó y Hecho eran repúblicas casi independientes. Como estaban tan aislados por la nieve y las montañas durante el invierno, se gobernaban solos. Su economía se basaba en la ganadería, la madera y en un pasado no muy lejano, el contrabando con Francia, que está justo cruzando los picos de atrás.
    ​Pero si hay algo que define a este municipio es el Traje Ansotano. No es un vestido folclórico cualquiera, es uno de los trajes tradicionales más antiguos y ricos de Europa. Tienen trajes para cada momento de la vida: para ir a misa, para casarse, para trabajar, e incluso trajes de luto. El traje de fiesta de las mujeres, llamado "Basquiña", puede llegar a pesar hasta 15 kilos. Imagínate ponerte 15 kilos de lana virgen negra encima en pleno agosto. Pues lo hacen. El último domingo de agosto celebran el Día del Traje Ansotano, una fiesta de Interés Turístico Nacional donde el pueblo entero sale a la calle vestido de época. Benito Pérez Galdós quedó tan alucinado con los ansotanos que hasta escribió una obra de teatro sobre ellos.
    ​El patrimonio natural de Ansó es salvaje. Hablamos de montañas, barrancos y bosques de hayas y abetos. Este es territorio osero. Sí, en los montes de Ansó sobrevive el Oso Pardo pirenaico. No es que vayas a comprar el pan y te encuentres un oso pidiendo una barra, pero saber que están ahí arriba le da un toque de documental de La 2 muy interesante a la zona.
    ​En el centro del pueblo podéis visitar la Iglesia de San Pedro, de estilo gótico, que por dentro esconde un retablo barroco enorme y un museo del traje ansotano para los que no puedan ir en agosto.
    ​Para reponer fuerzas después del viaje, la gastronomía ansotana es pura supervivencia pirenaica. Aquí hay que pedir "Migas de Pastor" y, sobre todo, "Boliches de Ansó". Los boliches son unas alubias blancas pequeñitas y mantecosas que cultivan ellos mismos y que, guisadas con oreja y morro de cerdo, te quitan el frío del invierno de golpe. Si encima lo rematas con carne de jabalí o ciervo, te convalidan el título de montañero mayor.
    13 min
  • Jugar en la Calle Antes - Zafarrancho Vilima 419
    Decimos los que ya nos vamos haciendo puretas que ya no hay niños jugando en las calles. Que nada más que hay turistas y veladores. Pero la realidad es que casi ya no hay niños, no en las calles, sino en ningún lado. De la misma manera que se han perdido las señoras montadas de lao en las vespas y o baldeando las aceras.
    Lo cierto es que sea una cosa o la otra, no estamos perdiendo esa estampa tan costumbrista de ver a una jartá de niños cafres pateando botes de suavizante, corriendo con las manos entrelazadas o saltando unos sobre otros a borricate.
    Hoy hablamos de los juegos de calle de antes.
    1 hr
  • Loarre, Huesca en la España Barbaciada
    Nos despedimos de las brujas de Trasmoz, comprobamos que no llevamos ninguna rana en el maletero por si acaso nos han echado un mal de ojo, y ponemos rumbo norte. Abandonamos la provincia de Zaragoza para adentrarnos en el prepirineo aragonés. Nos hacemos unos 125 kilómetros por la AP-68 y la A-132, dejando a un lado la capital oscense, hasta llegar a nuestro siguiente destino: Loarre.
    Loarre tiene unos 353 habitantes, y su gentilicio es loarrés o loarresa. El pueblo se asienta a los pies de la sierra, rodeado de campos de almendros y cereal. Pero, seamos sinceros, nadie viene a Loarre a ver los almendros. Si este municipio es una estrella mundial, es por el monstruo de piedra que corona la montaña que tiene justo encima: el Castillo de Loarre.
    El Castillo de Loarre es, sin exagerar y con los papeles en la mano, la fortaleza románica mejor conservada de toda Europa. Y cuando aquí hablamos de románico, Gonzalo, nos referimos al de verdad: piedra maciza, muros de dos metros de grosor, arcos de medio punto y ventanas pequeñitas para que no entrara ni el frío, ni los sarracenos, ni los vendedores a puerta fría.
    Fue construido en el siglo XI (empezó en 1020) por el rey Sancho III el Mayor. En aquella época, los musulmanes controlaban la llanura (la Hoya de Huesca) y los cristianos estaban en la montaña. El castillo se puso ahí a modo de dedo corazón levantado frente al enemigo, controlando visualmente toda la comarca. Más tarde, el rey Sancho Ramírez fundó allí dentro una abadía de canónigos de San Agustín. Imaginaos la convivencia: monjes rezando por la mañana y soldados afilando espadas por la tarde.
    El estado de conservación es tan espectacular que Hollywood no pudo resistirse. En 2005, el director Ridley Scott se trajo a Orlando Bloom, a Liam Neeson y a Jeremy Irons para rodar "El Reino de los Cielos" (Kingdom of Heaven). Ver a Orlando Bloom paseando por Huesca con cota de malla revolucionó a los 353 loarreses. También se han grabado programas de televisión, series y documentales a cascoporro. Pasear por su Iglesia de San Pedro, dentro de la fortaleza, con su cúpula increíble, es viajar mil años atrás.
    El pueblo en sí, abajo en el llano, también tiene su aquel. Su trazado medieval es precioso y destaca la Iglesia Parroquial de San Esteban, construida en el siglo XVI con las piedras de la muralla del propio pueblo (que el reciclaje ya se llevaba en el Renacimiento).
    Sus fiestas patronales se celebran en torno al 25 de julio en honor a Santiago, y el 8 de octubre por San Demetrio. En estas fechas, la plaza del pueblo se llena de banderines, charangas y orquestas que se dejan el alma tocando Paquito el Chocolatero bajo la sombra del castillo.
    La gastronomía en Loarre es para montañeses de pro. Aquí el rey es el cordero al chilindrón, un guiso con pimientos, tomate y ajo que exige al menos media barra de pan para rebañar la salsa. También bordan las chiretas, que son tripas de cordero rellenas de arroz, carne y especias. Suena fuerte, pero están para ponerles un piso.
    15 min
  • Un guitarrista de categoría en Las Vilimadas
    El gran Gori Mazo se enfrenta a las preguntas de Las Vilimadas y nos presenta su nuevo trabajo de guitarra flamenca Tamarguillo.
    ¿Quieres participar en Las Vilimadas? Escríbenos a [email protected]
    Gori Mazo es un reconocido guitarrista flamenco sevillano, ampliamente valorado en el ámbito toque de acompañamiento al cante y a la danza.Su labor destaca por una depurada técnica toque «atrás» (el arte fundamental de sostener y arropar al cantaor o al bailaor), caracterizada por un sentido del ritmo preciso, dinamismo y un profundo respeto por los códigos tradicionales del flamenco.A lo largo de su carrera, Gori Mazo ha desarrollado una importante dimensión divulgativa y pedagógica. Entre sus proyectos más destacados figura su colaboración en la plataforma Flamenco Cante Explained, donde ha contribuido a desmenuzar las claves del acompañamiento a la guitarra, haciendo accesible la comprensión de la estructura de las letras y los compases del cante a estudiantes y aficionados de todo el mundo. Afincado e integrado en la escena flamenca sevillana, compagina el acompañamiento en directo en peñas, festivales y tablaos con la docencia, convirtiéndose en una figura clave de la transmisión del toque flamenco tradicional a las nuevas generaciones.
    14 min
  • Concursos de la tele de Antes - Zafarrancho Vilima 418
    A3 MEDIA Y MEDIASET SE ENCUENTRAN EN UN CONTENCIOSO A CUENTA DE ESTE EXITOSO CONCURSO TELEVISIVO PASAPALABRA.
    NOSOTROS NO VAMOS A ENTRAR EN ANALIZAR QUIÉN TIENE RAZÓN NI NOS INTERESA.
    PERO SI QUEREMOS DETENERNOS EN UN DETALLE. PASAPALABRA ES UN FORMATO DE TELEVISIÓN ORIGINARIO DE REINO UNIDO. TELECINCO, POR SU PARTE HA ELEGIDO UN FORMATO PROCEDENTE DE ITALIA Y PAÍSES BAJOS.
    Y YO ME PREGUNTO ¿NO HAY CREATIVOS EN ESPAÑA QUE HAY COMPRAR LOS PROGRAMAS DE OTROS PAÍSES? ENTIENDO QUE LAS CADENAS APUESTAN POR PRODUCTOS YA TESTADOS PARA TRATAR DE NO ERRAR A LA HORA DE REALIZAR UNA PARRILLA, PERO NOS ENCONTRAMOS UNA VEZ MÁS CON LA PESCADILLA QUE SE MUERDE LA COLA.
    PARA DEMOSTRAR QUE ESO NO ES ASÍ TRAIGO A LA MESA UN RAMILLETE DE CONCURSOS DE TELEVISIÓN PURAMENTE ESPAÑOLES.
    59 min
  • Portada Total Fatal - El Piropo
    La periodista María Sánchez nos habla hoy de la regla de los tres segundos, una norma esencial para no molestar a tu interlocutor.
    También surge un debate sobre los piropos.
    7 min
  • Trasmoz, Zaragoza en La España Barbaciada
    Nos sacudimos las migas del pantalón en Fuendetodos y volvemos a la carretera. Hoy tenemos un destino muy especial, de esos que hacen que te persignes antes de entrar. Nos dirigimos al noroeste de la provincia de Zaragoza, hacia las faldas del imponente Moncayo. Nos esperan unos 115 kilómetros de ruta por la A-23 y la N-122. Con el Supermirafiori resoplando en las cuestas, llegamos al pueblo de Trasmoz.
    Trasmoz tiene 89 habitantes según el último censo, y su gentilicio es trasmocero o trasmocera. Es un pueblo pequeño, de calles empinadas y casas de piedra, pero tiene un título que no tiene ningún otro municipio en España: es el único pueblo oficialmente excomulgado y maldito por la Iglesia Católica. Sí, habéis oído bien. Ni Toledo, ni Santiago, ni el pueblo del Dioni. Trasmoz.
    La historia es de película. En el siglo XIII, Trasmoz era una especie de paraíso laico que no pertenecía a la Iglesia, sino a la Corona. Justo al lado estaba (y está) el poderoso Monasterio de Veruela. Los monjes de Veruela querían el agua, la leña y los impuestos de Trasmoz, pero los trasmoceros dijeron que "tararí que te vi". Como los monjes no podían ganarles por lo civil, decidieron ganarles por lo divino, y empezaron a difundir el rumor de que en el Castillo de Trasmoz se reunían brujas para hacer aquelarres. Para rematar, consiguieron que el arzobispo de Tarazona excomulgara a todo el pueblo.
    Pero la cosa no acaba ahí. En el siglo XVI (en el año 1511), hubo otra movida con el monasterio, esta vez porque un río se desvió. El abad de Veruela se pilló tal rebote que pidió permiso al Papa Julio II para lanzar una maldición sobre el pueblo. El abad se plantó en la puerta del monasterio, levantó una cruz, leyó el Salmo 108 (que es el de maldecir a los enemigos, un clásico de la época) y, con el toque de campanas, maldijo a Trasmoz para los restos. Como la maldición la autorizó un Papa, solo un Papa puede levantarla. Y hasta la fecha, ni Francisco, ni Benedicto, ni Juan Pablo se han acordado de quitarle el gafe a los 89 vecinos de Trasmoz.
    Gustavo Adolfo Bécquer, que se pasó un tiempo en el Monasterio de Veruela curándose de tuberculosis, se enteró de estas historias y escribió sobre las brujas de Trasmoz en sus "Cartas desde mi celda". Gracias a él, la leyenda se hizo inmortal. El patrimonio estrella del pueblo es, lógicamente, el Castillo de Trasmoz. Hoy está restaurado y alberga el Museo de la Brujería.
    Como los trasmoceros son gente con sentido del humor (qué remedio, si estás maldito), han abrazado su fama. Sus fiestas grandes giran en torno a esto. A principios de julio celebran la Feria de la Brujería y la Magia, donde nombran a la "Bruja del Año" (un premio honorífico, no os penséis que queman a nadie). Y la noche de Todos los Santos celebran la "Luz de las Ánimas", una tradición antiquísima de vaciar calabazas y poner velas, que los americanos se creen que han inventado ellos con Halloween, pero en Trasmoz ya lo hacían cuando Colón todavía estaba pidiendo financiación.
    Para comer, como las brujas gastan mucha energía volando, en Trasmoz se estila el ternasco de Aragón asado y unas buenas judías. Y todo regado con vino de la Denominación de Origen Campo de Borja, que te quita cualquier maldición a base de taninos.
    15 min

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Programa de humor sobre tiempos pasados. Donde la nostalgia y la poca vergüenza se dan la mano. Zafarrancho Vilima se emite todos los viernes a las 19h. en SER+ Sevilla, Cadena SER 96.5 FM. También…