¿Qué tal? Muy buenas noches. He de confesar que para escapar del ruido y las prisas del día a día, me gusta salir a caminar. Hay días en los que uno necesita respirar aire fresco en medio del silencio y ese caminar sin prisa hace que la mirada se vuelva más atenta a lo que nos rodea y somos capaces de ver cosas que normalmente pueden pasarnos desapercibidas. El trinar de los pájaros, un atardecer, un paisaje, sonidos e imágenes que generan en nosotros una sensación de calma y plenitud, que parece que el propio silencio nos habla. La belleza tiene ese poder, no solo se ve, se siente y en ella ...