Pedro Sánchez (PSOE) ha vuelto a sacar del cajón el mítico 'no a la guerra' que tanto le funcionó en 2003 contra Aznar.
Esta vez, lo ha blandido contra Donald Trump e Israel por el conflicto con Irán, negándose a ceder bases como Rota y Morón: "La posición del Gobierno se resume en cuatro palabras: no a la guerra".
Sonaba a épica pacifista... pero, como siempre con el sanchismo, el tiro le ha salido por la culata de forma estrepitosa, y justo en el peor momento: en plena campaña de las elecciones autonómicas de Castilla y León del 15 de marzo de 2026.