Empezar el año suele venir cargado de presión: manifestar, proponerse, planear, cambiar, “ser una mejor versión”. En este episodio hablo de lo abrumador que puede ser vivir con la sensación constante de que nunca es suficiente, de la culpa que aparece cuando nuestra vida real no se parece a la vida que creemos que “deberíamos” estar viviendo, y de por qué no creo que empezar de cero sea la respuesta.
Este episodio es una invitación a bajar el ritmo, a dejar de correr detrás de versiones idealizadas, y a cuidar el día a día. Porque como pasamos nuestros días, es como pasamos nuestra vida.
Bienvenidos a las buenas y a las bravas!