“Relacionarse con la administración acabará siendo
el privilegio de una élite”. Lola Contreras de la
Asociación Andaluza de Barrios Ignorados pronuncia
esta frase que define la situación en la que están la
mayoría de familias que quieren solicitar el Ingreso Mínimo
Vital. Este gran paso en la lucha contra la pobreza y la
exclusión, aprobado por el actual gobierno, se ve lastrado
por la dificultad de gestionarlo. Primero por la falta de
personal en la administración para tramitarlo y ayudar en la
gestión de esa tramitación. Y segundo por que se tiene que
coordinar con las ayudas que tiene cada Comunidad
Autónoma. Lola nos cuenta que la situación en los barrios
más desfavorecidos, en este caso en ciudades andaluzas,
es muy dramática porque pese a tener aprobados esos
recursos no tienen acceso a ellos y son las redes vecinales
y de asociaciones quienes les siguen ayudando en su día a
día.
La pesadilla de la cita previa en Extranjería
Jimena Villagran es periodista y sigue esperando su tarjeta
de residencia, que tramitó cuando se casó hace un año y
medio. Nos ha contado la peripecia de una ciudadana
extranjera, primero para casarse con un español pasando
una prueba para evitar matrimonios de conveniencia. Y
después luchando para obtener la necesaria cita previa en
extranjería. Esta es una denuncia recurrente, porque las
mafias están acaparando estas citas y las revenden
aprovechándose de la situación desesperada y de necesidad
de quienes necesitan regularizar su situación administrativa
para todo. Ella finalmente lo consiguió gracias a una red
solidaria de mujeres migrantes, #Tecedounacita. Ahora
sigue teniendo tan solo un resguardo que con suerte en
unos días será ya su tarjeta de residencia.
Quienes siguen en un limbo administrativo y vital son las
personas que llegaron en el Aquarius en julio de 2018. En
ese momento la llegada al puerto de Valencia de ese barco
con migrantes rescatadas de las aguas del Mediterráneo fue
la foto del nuev