Nos queda mucho para llegar a ser Ámsterdam o Londres, pero poco a poco, “la cultura de la bici”, va ganando terreno en nuestro país como herramienta no solo de deporte, sino de movilidad.
El sector está viviendo uno de sus momentos de oro y, aunque no han publicado datos oficiales, la Asociación de Marcas y Bicicletas de España calcula que desde el inicio de la desescalada el incremento de la demanda ronda el 400%. La mayoría de grandes ciudades españolas todavía tienen por delante el reto de ganar espacios seguros para los peatones y las bicicletas y por eso, desde la Mesa Española de la Bicicleta, están impulsando la redacción de una Estrategia Estatal de la Bicicleta, en coordinación con la DGT y diferentes ministerios como el de Sanidad, Movilidad o Transición Ecológica. Las previsiones de ventas del sector son buenas…muy buenas. Diferentes gobiernos autonómicos como el de Valencia o Madrid ya han anunciado que convocarán ayudas públicas para ayudar a la compra de bicicletas o patinetes eléctricos, como hizo hace meses el gobierno italiano. Además de con clientes, Dani Sousa charló con Javier Lumbreras, el propietario de Calmera Ciclismo, en la calle Atocha de Madrid