Para el primer trimestre de 2024, varios de los países harán recortes voluntarios adicionales en la producción de crudo, hasta llegar a un total de 2,2 millones de barriles diarios. Algo que está destinado a "apoyar la estabilidad y el equilibrio de los mercados del petróleo", según la OPEP. Asimismo, Brasil ha decidido unirse al club.