Durante la reciente cumbre de otoño de los Veintisiete, celebrada en Bruselas, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, pidió más financiación tras sostener que se está quedando sin dinero por una serie de crisis, incluida la pandemia y la energética. Pero conociendo el destino de los fondos, tres países le mostraron los dientes.