La culpa de que Argelia haya roto el Tratado de Amistad, Buena Vecindad y Cooperación con España, es del presidente de Rusia, Vladímir Putin. Así lo afirmó la vicepresidenta primera del Gobierno de España, Nadia Calviño. Mientras, Alemania enviaba a su número dos de Exteriores a Argel para firmar nuevos acuerdos energéticos.