El acercarse a Dios es común relacionarlo con una serie de ritos o actos religiosos que se tienen que hacer para dar estos pasos, y la verdad es todo lo contrario, Dios tiene los abrazos abiertos buscando nuestra amistad sincera. Es nuestro creador, nuestro Padre celestial, pero también él desea ser nuestro amigo.
El acercarse a Dios es común relacionarlo con una serie de ritos o actos religiosos que se tienen que hacer para dar estos pasos, y la verdad es todo lo contrario, Dios tiene los abrazos abiertos buscando nuestra amistad sincera. Es nuestro creador, nuestro Padre celestial, pero también él desea ser nuestro amigo.