Viejo mundo fragmentado,
en el verso que le mima,
ahíto de anocheceres,
impregnado de almas vivas.
Amor bailando en el centro,
donde la verdad habita,
enmudeciendo los gritos,
de la justicia que obliga.
Mundo que al ser amamanta,
con la tierra que vomita,
prendidas en las gargantas,
las esencias de sus vidas.
Destila amor en su vientre,
abrazando a quien le cuida.