Cuando conocí a Álvaro Mutis, él ya había muerto. Fue en 2014. Su libro destacaba entre los cientos de la librería, así como las primeras palabras que leí. El libro se perdió, lo perdí, pero sus letras sinceras perduran y a veces me arropan en soledad. Conocemos autores y autoras varias veces en la vida, releemos y les volvemos a conocer. Conozcan a Mutis y a Cuidad, título del poema que mi querido David Giacometto seleccionó para leerles.