En algún momento todos nos encontramos huyendo de Dios. Ya sea con nuestra vida entera o alguna parte de ella. Tal vez sepas principios bíblicos, y no es que no los creas, sino que no quieres vivirlos en este momento. O tal vez sabes lo que es bueno y malo, pero decides no préstale atención. Estas son algunas formas de huir de Dios. Quizá es el momento para tomar una decisión y cambiar el curso de nuestra vida