En toda la historia la iglesia ha tenido un rasgo distintivo, un acto que siempre, independientemente de la época, ha producido mucha alegría para las personas que lo hacen y para quienes lo reciben. ¿Te gustaría ser conocido por esta gran característica? Juan Vereecken nos cuenta de qué se trata.
En toda la historia la iglesia ha tenido un rasgo distintivo, un acto que siempre, independientemente de la época, ha producido mucha alegría para las personas que lo hacen y para quienes lo reciben. ¿Te gustaría ser conocido por esta gran característica? Juan Vereecken nos cuenta de qué se trata.