Blablablás literarios

Blablablás literarios

By Blas Valentín MorenoArtsBooks
Download on the App Store

Blablablás literarios episodes

  • El husmo, de Pedro García Olivo. Sombras de resistencia entre la lucha y el desencanto

    "El husmo. Los filos reseguidos del dolor", que yo hubiera titulado "Sombras de resistencia: Entre la lucha y el desencanto" es una profunda exploración de la condición humana a través de relatos entrelazados de personajes que enfrentan el horror, la opresión y la lucha por la identidad en distintos contextos históricos y personales. Desde la resistencia antifranquista y la lucha anarquista, hasta la introspección de los daños emocionales y físicos que estos conflictos han dejado en las vidas de los implicados. La obra sumerge al lector en un viaje a través de la memoria, el sacrificio, y la búsqueda de significado en medio de la desolación, destacando la persistente lucha contra la pasividad y el conformismo en la sociedad contemporánea.

    23 min
  • Reseña «En la boca del lobo», de Elvira Lindo

    Como es lógico, el pacto con el lector se establece en el comienzo de la lectura, es decir, en las primeras páginas (primera si hablamos de relatos). La autora rompe totalmente este pacto. Algunos llaman a esto «territorio literario propio» o «misterios».

    Ruptura, por ejemplo, de la voz narrativa: en las primeras páginas es una narradora-protagonista “a posteriori”, que actúa como narradora observadora. La perspectiva cambia radicalmente después. La misma narradora se vuelve omnisciente y ve y sabe lo que piensan los personajes. Pero no solo se vuelve omnisciente, sino que se vuelve diosa omnisciente en primera persona, narradora y personaje. Y ya de paso se reitera con profusión desde ángulos dispares.

    Pero ¡el tiempo! Esto sí es una ruptura en toda regla.

    Seré breve: un hombre viejete que pasa a joven, y luego a viejo, y de hombre tradicional a amante furtivo y apasionado (un hombre tradicional también puede ser amante, qué sería de las tragedias de García Lorca, por ejemplo, pero en esos términos…). La abuela Virtudes la vemos morirse en otoño, pero ya está viva otra vez en invierno. Vale.

    19 min
  • Reseña de «Desesperar», de Pedro García Olivo

    (A propósito de la reseña de “Desesperar” compuesta por Blas Valentín)

    La Esperanza nos ata a un horizonte falaz que, como tal, nunca se alcanza. Ciertamente, nos parece que avanzamos hacia él; y que caminamos hacia adelante por lo menos. Pero, en nuestro mundo, cada paso que se da es un un paso en la servidumbre y en el adocenamiento. Dando la espalda a la Esperanza y desandando los caminos trazados, acaso respiraríamos mejor.

    El temor también ata. Nos ata las manos, para que ya no podamos “hacer”; y ata nuestro cerebro, convirtiendo el pensar en repetir. El miedo ata las manos del cerebro…

    Lo advirtió Goethe, lamentable estadista e importante escritor, en su “Fausto” y por medio de Mefistófeles: “Tengo en cadenas a dos de los mayores enemigos de la Humanidad: la Esperanza y el Temor”.

    Presento la reseña de “Desesperar” que Blas Valentín ha compuesto para su blog. Me mostró dos borradores, señalando que el segundo era más crítico y hasta me podía molestar. Por supuesto, elegí el segundo, que no me importunó en absoluto y más viniendo de una amigo.

    Escribí “Desesperar” en el mejor gabinete del mundo: el monte público. Me había separado de la sociedad y recorría los parajes de Arroyo Cerezo conduciendo un hato de cabras. Todas las mañanas, apenas amanecía, acompañaba a mi rebaño con un cuaderno y un lápiz en el morral. Cada día me proponía un tema de reflexión; y, a la noche, de vuelta al hogar ansiando tirarme a la alfombra para jugar con mi hijo, que era muy pequeño, ya contaba con un capítulo o un fragmento.

    19 min
  • Epicuro

    Constante exhortación de Epicuro a realizar siempre un cálculo prudente en orden a la elección de nuestros placeres. 

    «(...)por este motivo no elegimos todos los placeres, sino que en ocasiones renunciamos a muchos cuando de ellos se sigue un trastorno mayor. Y muchos dolores los consideramos preferibles a los placeres si obtenemos un mayor placer cuanto más tiempo hayamos soportado el dolor. Cada placer, por su propia naturaleza, es un bien, pero no hay que elegirlos todos. De modo similar, todo dolor es un mal, pero no siempre hay que rehuir el dolor. Según las ganancias y los perjuicios hay que juzgar sobre el placer y el dolor, porque algunas veces el bien se torna en mal, y otras veces el mal es un bien» [Epicuro, Carta a Meneceo].

    34 min
  • El Quijote: «Yo sé quién soy»

    Entre la sindéresis y el delirio hay un tabique muy fino. Nunca me importó estar de un lado o de otro. A menudo, adarga en ristre con triste rocinante, me he sentido exiliado de ambos mundos. Habito la ínsula de los que, sin estar locos, mataron la cordura, la bandera y la borrega de los que no quisieron andar otro camino, de los que no supieron vivir de otra manera.

    7 min
  • El olvido del cielo. Sobre la literatura mística española

    Mi mano anquilosada de escribir sobre las teorías soteriológicas del misticismo, y de vuesa merced, Fray Luis, un místico frustrado que no alcanzó plenamente el último estado de unión con Dios, un dolor sordo, ramplón, un sufrimiento que partía de las entrañas de vuestra impotencia porque no alcanzaba el misticismo ni las alturas cristianas de San Juan de la Cruz y Santa Teresa; así lo aseveró Dámaso Alonso, llamándoos “poeta doloroso”. Y escribí sobre vos, sobre las tres grandes Odas místicas de San Juan de la Cruz, sobre la pedagogía y sobre los versos verdaderamente malos pero auténticos y puros de Santa Teresa.

    Y a mi cerebro llegó, como luz de pedantería cisterciense, la doctrina del hispanista Allison Peers, y las escuelas del Renacimiento Cristianizado de la época de Felipe II, de las escuelas poéticas de Salamanca y Sevilla, y de sus ingratos componentes para con mi recuerdo y plasmación en Sevilla, tan ingratos como vuecencia, Fray Luis, que hablabais del cielo, del abandono del mundo, del ascensus platónicus necesario para alcanzar el verdadero camino, la verdadera senda que conduce hacia Dios.

    5 min
  • Los email que nunca te envié. Novela de Javier Paniagua Fuentes

    «Desde aquel día en que te vi por el retrovisor de mi coche, mientras la lluvia no cesaba en su intensidad, intuí que eras un personaje literario que valía la pena novelar” 

    En esta frase logra compendiarse el principal argumento de la obra del catedrático y exdirector de la UNED en Valencia, D. Javier Paniagua: la literatura como sucedáneo –droga intelectiva que se necesita para vivir-, literatura como recurso intelectual de posesión del objeto deseado, literatura como bisturí de cirujano para llegar a un fondo abstracto donde extirpar la espina de la imposibilidad.

    Y esa imposibilidad se recubre de palabras, expresión de un sueño inteligible, como una mano distante intenta alcanzar la escurridiza y nebulosa esencia.

    9 min

About Blablablás literarios

From the publisher's feed

Aguas de oro, como las describe Juan Ramón Jiménez, reflejo onírico de una realidad que no termina en los estrechos márgenes del cuerpo, sino que se dilata, con una acuosidad de esperanza, en los…