El rechazo a uno mismo
es un trastorno que nos lleva a juzgarnos, a criticarnos y en ocasiones incluso a lastimarnos físicamente.
Otra de sus manifestaciones es el elegir compañías tóxicas, desleales y violentas para unirlo a ese patrón de pensamiento inconsciente propio.
Mediante ejercicios, respiración y reflexiónes se
propone resignificar nuestra autopercepción y generar una contención amorosa de uno mismo