Hay momentos en la vida por los que cada uno/a de nosotros/as podemos pasar, sin esperarlo en modo alguno, y donde todo se puede desordenar de golpe. Cuando todo se torna abrumador y la(s) emoción(es) se vuelve(n) demasiado intensa(s), lo inmediato puede sentirse como insoportable y confuso con toda seguridad y con toda razón, puesto que apenas existe espacio para pensar con claridad o sentirnos seguros/as.
El hecho de que la mente se acelere, el cuerpo no responda igual y reaccione con agitación o bloqueo, e incluso nos cueste distinguir qué hacer o simplemente por dónde empezar no deja de ser un fiel reflejo de cuanto nos pueda estar sucediendo en relación al miedo y la propia urgencia del desconcierto.
Si bien es cierto que NO siempre ha de suponer un peligro real, la urgencia de lo que sentimos internamente SÍ lo es, y merece ser atendido con especial cuidado.
Este episodio puede ser un primer anclaje a partir del que abrir un margen a la calma, comprender y dar sentido.
¡Eleva la dosis de tu capital emocional!
‘There Was A Time' by Scott Buckley - released under CC-BY 4.0. www.scottbuckley.com.au