El impacto emocional de un suicidio en el entorno familiar es profundo y complejo. Pero cuando hay niños de por medio, la dificultad aumenta: ¿qué decir?, ¿cómo explicarlo?, ¿cómo acompañar su dolor sin sobreproteger ni herir?
Los más pequeños también sienten la pérdida, aunque lo hagan desde otros códigos emocionales. A menudo, el silencio de los adultos, la confusión o el intento de ocultar la verdad, les deja solos en un duelo que no saben nombrar.
Acompañar su dolor es también cuidar (de) su bienestar emocional, ayudándoles a poner palabras en el silencio tan confuso, doloroso, incómodo, protector e invisible (in)voluntariamente ocasionado, y de ese modo transitar la pérdida con amor y presencia.
¡Eleva la dosis de tu capital emocional!
'Invocation' by Scott Buckley - released under CC-BY 4.0. www.scottbuckley.com.au