Ser una persona neurodivergente significa tener una forma de procesar la información y experimentar el mundo que difiere del estandar considerado típico o neurotípico.
Pueden tener habilidades y perspectivas únicas que pueden ser valiosas en diversos contextos. Dentro de las personas neurodivergentes se incluyen diversos diagnósticos, como autismo, TDAH, síndrome de tourette, personas con altas capacidades y problemas en el aprendizaje como dislexia o discalculia.