Ante los cambios en la adolescencia hay que estar muy atentos. Pueden aparecer situaciones de abuso en el consumo de drogas, abuso silenciado, autolesiones, aislamiento, problemas con la alimentación, cambios en amigos o actividades, ira que no se puede controlar, depresión... En realidad pueden ser llamadas de atención a las que hay que estar alerta. Hay situaciones que los padres no pueden controlar y, a veces, necesitan una ayuda exterior.