16º “Perfil Activo, Corazón Ausente”
Tiene mil seguidores,
pero nadie conoce su miedo
publica sus sonrisas filtradas
y borra sus noches grises, tristes y solitarias.
Cuenta viajes, celebra logros,
muestra ángulos calculados,
la imagen es impecable,
la soledad no se publica.
Conecta, pero no conversa,
reacciona, pero no escucha,
acumula corazones digitales
y pierde abrazos reales.
La pantalla devuelve una luz azulada,
pero no abraza la incertidumbre, ni la soledad,
deberíamos saber que la aprobación instantánea
no sustituye la presencia real.
Los comentarios alivian segundos,
pero no sostienen madrugadas,
la viralidad no reemplaza una voz
que pregunta ¿Cómo estás?
El ruido constante no cura el vacío,
la hiperconexión no garantiza la compañía,
cuando la batería se agota, queda el espejo sin filtro.
Quizá la verdadera revolución
sea atreverse a mostrarse imperfecto;
apagar la vitrina un momento
y encender la conversación sincera.
Chema Muñoz©