31º “EL PINTOR DE SOMBRAS.
Sus manos manchan lienzos
con los colores de la esperanza,
el mundo observa desde grietas y plazas,
y el arte se convierte en refugio y protesta,
en grito silencioso contra el olvido.
Los versos que retumban en desiertos,
en siembra y en higueras que alimentan
son valles del olimpo y los dioses agradecen
palabras con raíces como olivos que dan
aceite para oleos y sombra para cuadros.
Cada trazo respira de la vida,
cada sombra dibuja historias que recuerdan
que los días grises querían sepultar
la risa de un niño que nadie protege,
el hambre invisible, la injusticia diaria,
la ternura que persiste a pesar del miedo.
El arte recuerda lo que la rutina olvida
que belleza y verdad pueden salvar los mundos,
crear es resistir, creer es hablar sin palabras,
es sostenerse en piedra con pigmentos y luz,
es desafiar olvidos con cada pincelada,
es enseñar que la vida merece la memoria
aunque la indiferencia insista en que se borren
las manos que existieron de rojo en las grutas.
Recuerdos de una historia, historias que renombran
senderos que ya están pintados con otros mil colores, aquellos colores de sus cielos y valles,
de aquellos viejos tiempos, de amores que se fueron y que serán ya siempre las sombras
de un pintor de sombras de otros tiempos.
Chema Muñoz©