Crecer con y sin tecnología me ha permitido analizar cuál etapa me gusta más y, la verdad, ¡esta rifa! Es una era llena de canales de comunicación, divertida, útil, veloz e informativa. Desde la academia puedo observar las ventajas socioculturales y económicas de estos avances; como usuario disfruto de las mieles del mundo hiperconectado.
Si bien los avances tecnológicos no son motivo para alarmarnos, sería consciente detenernos a reflexionar sobre nuestro perfil: compras por Internet, memes y videos musicales no son el único uso que podemos darles; dar likes y retuitear no es la solución a las problemáticas sociales. Pocas son las veces que nos comprometemos con las causas que seguimos y, más importante, que trasladamos la lucha al “mundo físico”.