Al final va a ser todo un problema de amplificación. De cuánto estás dispuesto a magnificar tu enfado o tu contento. A unos les cortan el megáfono en el estadio, otros se ponen al fin ante los micrófonos de la prensa y Benjamín, Manuel y Miguel (que, vuestros tímpanos lo sben, nada entienden de sistemas de sonido) lo que hacen es reducir, menguar, empequeñecer el tiempo que el Deportivo ocupa en sus vidas. ¿Cómo se alcanzan entonces los 210 minutos de podcasting deportivista? Hablando mucho de Eurovisión, de qué estabas haciendo que no estabas haciendo (respuesta: cualquier cosa menos ver el partido del Dépor), del 5% y del canto del mirlo, de la Feria del Millón, del Asalto del Caballo, de las pantomimas del madridismo, y del oyente que conoció a Clarencio, y del que sometió a sus suegros a nuestra tortura… Como el podcasting non ten cancelas, nosotros sí abrimos nuestra megafonía: a Bibi, nuestra intérprete favorita, y a Artabrias, nuestro euskogalego favorito. ¡Cuánto sufrimos, Martín! no sabe dar la callada por respuesta.