Defendiendo las columnas de nuestra vida
Salmos 144:12-15
En el ámbito espiritual la luz y las tinieblas permanecen en una guerra constante donde los cristianos representamos la luz como milicia de Cristo. Todo hijo de Dios maduro en la fe sabe que nos corresponde batallar en oración constantemente, pues la Palabra declara que no tenemos guerra contra carne ni sangre sino contra principados y potestades, huestes espirituales de maldad en las regiones celestes.
La bendición que hemos recibido departe de Dios es blanco constante del enemigo para desestabilizar nuestra fe, por tanto debemos reconocer sus artimañas para resistir y como fieles mayordomos asegurar las bases de esas bendiciones.
Determinemos orar más en este año, servir a los demás, perdonar, predicar, instruir a los nuestros en ese altar familiar; pues será nuestra devoción constante, y una búsqueda de mayor santidad lo que fortalecerá los pilares de las bienaventuranzas que Dios nos ha otorgado.