Si eres tu profesión, tu edad, tu género, tus creencias, tu personalidad, tus sueños, el día que no los tienes op el día que algo cambia, ¿dejas de ser tú?. Qué pasa si en lugar de callar el dolor, lo transitas y te enfrentas a tu depredador mental.
Amo ser flexible, amo ser libre, fluyo con la realidad y si no, me permito realizar la pausa.