Cuando tienes mucha presión durante un tiempo, empiezas a sufrir diferentes síntomas dentro de los que pueden estar: infecciones recurrentes, problemas intestinales, irritabilidad, cansancio crónico, te abrumas fácilmente. Aquí una descripción de cómo se siente y qué necesitas hacer para remediar el agotamiento o burnout, que proviene de estrés físico, mental y emocional.