Devenir

Devenir

Download on the App Store

Devenir episodes

  • Una noche de verano (A. Machado)
    Hondura emotiva, también inspirado por el drama íntimo, esta vez trás la pérdida...
    —estaba abierto el balcón
    y la puerta de mi casa—
    la muerte en mi casa entró.
    Se fue acercando a su lecho
    —ni siquiera me miró—,
    con unos dedos muy finos,
    algo muy tenue rompió.
    Silenciosa y sin mirarme,
    la muerte otra vez pasó
    delante de mí. ¿Qué has hecho?
    La muerte no respondió.
    Mi niña quedó tranquila,
    dolido mi corazón,
    ¡Ay, lo que la muerte ha roto
    era un hilo entre los dos!.
    2 min
  • A un olmo seco (A. Machado)
    Un hondo poema compuesto poco antes de la muerte de su mujer Leonor,estando ya muy grave. Este dato permite dar a los versos finales un sentido cargado de emoción...
    Al olmo viejo, hendido por el rayo
    y en su mitad podrido,
    con las lluvias de abril y el sol de mayo,
    algunas hojas verdes le han salido.
    ¡El olmo centenario en la colina
    que lame el Duero! Un musgo amarillento
    le mancha la corteza blanquecina
    al tronco carcomido y polvoriento.
    No será, cual los álamos cantores
    que guardan el camino y la ribera,
    habitado de pardos ruiseñores.
    Ejército de hormigas en hilera
    va trepando por él, y en sus entrañas
    urden sus telas grises las arañas.
    Antes que te derribe, olmo del Duero,
    con su hacha el leñador, y el carpintero
    te convierta en melena de campana
    lanza de carro o yugo de carreta;
    antes que rojo en el hogar, mañana,
    ardas de alguna mísera caseta,
    al borde de un camino;
    antes que te descuaje un torbellino
    y tronche el soplo de las sierras blancas;
    antes que el río hasta la mar te empuje
    por valles y barrancas,
    olmo, quiero anotar en mi cartera
    la gracia de tu rama verdecida.
    Mi corazón espera,
    también, hacia la luz y hacia la vida,
    otro milagro de la primavera.
    3 min
  • Muerte de Machado
    Estos días azules / este sol de la infancia... el último verso escrito por Machado se encontró en un papel hecho un gurruño en un bolsillo de su gabán... Quizá el verso inacabado más hermoso de la historia...
    En 1959, José Agustín Goytisolo, Ángel González, José Ángel Valente, Jaime Gil de Biedma, Alfonso Costafreda, Carlos Barral y José Manuel Caballero Bonald fueron hasta la tumba de Machado para honrar su poesía y su vida, a la vez que mostraban su rechazo a la dictadura de Franco.
    Asi inmortalizó José Agustín Goitisolo aquel encuentro:
    Aquí, junto a la línea
    divisoria, este día
    veintidós de febrero,
    yo no he venido para
    llorar sobre tu muerte,
    sino que alzo mi vaso
    y brindo por tu claro
    camino, y por que siga
    tu palabra encendida,
    como una estrella, sobre
    nosotros ¿nos recuerdas?
    aquellos niños flacos,
    tiznados, que jugaban
    también a guerras, cuando,
    grave y lúcido, ibas,
    don Antonio, al encuentro
    de esta tierra en que yaces...
    Impresionante.
    36 min
  • Experiencias cercanas a la muerte
    Las experiencias cercanas a la muerte son percepciones del entorno narradas por personas que han estado a punto de morir o que han pasado por una muerte clínica y han sobrevivido. Hay numerosos testimonios, sobre todo desde el desarrollo de las técnicas de resucitación cardiaca, y según algunas estadísticas, podrían suceder aproximadamente a una de cada cinco personas que superan una muerte clínica.
    El paciente se siente flotar sobre su cuerpo, y ve el dormitorio, el quirófano o el lugar en el que se encontraba, e incluso oye la declaración de su propio fallecimiento.
    Después, siente que se eleva y que atraviesa un oscuro túnel mediante una escalera o flotando en el vacío, y con una relativa rapidez.
    Ve aparecer una figura al final del túnel (que suele describirse como hermosa, blanca o transparente; a veces hay paisajes, voces o música).
    El paciente pasa a ser espectador, no siente dolor ni molestias: solo percibe una paz interior.
    Algunas personas, sin embargo, aseguran haber tenido experiencias terroríficas en el más allá.
    Familiares o amigos difuntos van a su encuentro.
    Tras este proceso quienes lo han experimentado pierden el miedo a la muerte; no desean morir, pero se toman las cosas con más calma, serenidad y filosofía y, en cierta medida, son mejores personas, se preocupan más de los demás y son más felices...
    Para algunos, las ECM son una prueba de que la mente, consciencia, psique, alma o espíritu como entidad inmaterial, se separa del cuerpo físico, que actúa como mero soporte material, para dirigirse a otro reino.
    (Wikipedia.)
    Hay algunas respuestas científicas...
    30 min
  • ¡qué lástima! León Felipe
    Un poema maravilloso de un poeta increíble en la majestuosa voz de Paco Rabal :
    ¡Qué lástima
    que yo no pueda cantar a la usanza
    de este tiempo lo mismo que los poetas que hoy cantan!
    ¡Qué lástima
    que yo no pueda entonar con una voz engolada
    esas brillantes romanzas
    a las glorias de la patria!
    ¡Qué lástima
    que yo no tenga una patria!
    Sé que la historia es la misma, la misma siempre, que pasa
    desde una tierra a otra tierra, desde una raza
    a otra raza,
    como pasan
    esas tormentas de estío desde esta a aquella comarca.
    ¡Qué lástima
    que yo no tenga comarca,
    patria chica, tierra provinciana!
    Debí nacer en la entraña
    de la estepa castellana
    y fui a nacer en un pueblo del que no recuerdo nada;
    pasé los días azules de mi infancia en Salamanca,
    y mi juventud, una juventud sombría, en la Montaña.
    Después... ya no he vuelto a echar el ancla,
    y ninguna de estas tierras me levanta
    ni me exalta
    para poder cantar siempre en la misma tonada
    al mismo río que pasa
    rodando las mismas aguas,
    al mismo cielo, al mismo campo y en la misma casa.
    ¡Qué lástima
    que yo no tenga una casa!
    Una casa solariega y blasonada,
    una casa
    en que guardara,
    a más de otras cosas raras,
    un sillón viejo de cuero, una mesa apolillada
    (que me contaran
    viejas historias domésticas como a Francis Jammes y a Ayala)
    y el retrato de un mi abuelo que ganara
    una batalla.
    ¡Qué lástima
    que yo no tenga un abuelo que ganara
    una batalla,
    retratado con una mano cruzada
    en el pecho, y la otra en el puño de la espada!
    Y, ¡qué lástima
    que yo no tenga siquiera una espada!
    Porque..., ¿Qué voy a cantar si no tengo ni una patria,
    ni una tierra provinciana,
    ni una casa
    solariega y blasonada,
    ni el retrato de un mi abuelo que ganara
    una batalla,
    ni un sillón viejo de cuero, ni una mesa, ni una espada?
    ¡Qué voy a cantar si soy un paria
    que apenas tiene una capa!
    Sin embargo...
    en esta tierra de España
    y en un pueblo de la Alcarria
    hay una casa
    en la que estoy de posada
    y donde tengo, prestadas,
    una mesa de pino y una silla de paja.
    Un libro tengo también. Y todo mi ajuar se halla
    en una sala
    muy amplia
    y muy blanca
    que está en la parte más baja
    y más fresca de la casa.
    Tiene una luz muy clara
    esta sala
    tan amplia
    y tan blanca...
    Una luz muy clara
    que entra por una ventana
    que da a una calle muy ancha.
    Y a la luz de esta ventana
    vengo todas las mañanas.
    Aquí me siento sobre mi silla de paja
    y venzo las horas largas
    leyendo en mi libro y viendo cómo pasa
    la gente a través de la ventana.
    Cosas de poca importancia
    parecen un libro y el cristal de una ventana
    en un pueblo de la Alcarria,
    y, sin embargo, le basta
    para sentir todo el ritmo de la vida a mi alma.
    Que todo el ritmo del mundo por estos cristales pasa
    cuando pasan
    ese pastor que va detrás de las cabras
    con una enorme cayada,
    esa mujer agobiada
    con una carga
    de leña en la espalda,
    esos mendigos que vienen arrastrando sus miserias, de Pastrana,
    y esa niña que va a la escuela de tan mala gana.
    ¡Oh, esa niña! Hace un alto en mi ventana
    siempre y se queda a los cristales pegada
    como si fuera una estampa.
    ¡Qué gracia
    tiene su cara
    en el cristal aplastada
    con la barbilla sumida y la naricilla chata!
    Yo me río mucho mirándola
    y la digo que es una niña muy guapa...
    Ella entonces me llama
    ¡tonto!, y se marcha.
    ¡Pobre niña! Ya no pasa
    por esta calle tan ancha
    caminando hacia la escuela de muy mala gana,
    ni se para
    en mi ventana,
    ni se queda a los cristales pegada
    como si fuera una estampa.
    Que un día se puso mala,
    muy mala,
    y otro día doblaron por ella a muerto las campanas.
    Y en una tarde muy clara,
    por esta calle tan ancha,
    al través de la ventana,
    vi cómo se la llevaban
    en una caja
    muy blanca...
    En una caja
    muy blanca
    que tenía un cristalito en la tapa.
    Por aquel cristal se la veía la cara
    lo mismo que cuando estaba
    pegadita al cristal de mi ventana...
    Al cristal de esta ventana
    que ahora me recuerda siempre el cristalito de aquella caja
    tan blanca.
    Todo el ritmo de la vida pasa
    por el cristal de mi ventana...
    ¡Y la muerte también pasa!
    ¡Qué lástima
    que no pudiendo cantar otras hazañas,
    porque no tengo una patria,
    ni una tierra provinciana,
    ni una casa
    solariega y blasonada,
    ni el retrato de un mi abuelo que ganara
    una batalla,
    ni un sillón de viejo cuero, ni una mesa, ni una espada,
    y soy un paria
    que apenas tiene una capa...
    venga, forzado, a cantar cosas de poca importancia!
    León Felipe
    6 min
  • La muerte de Plinio.
    Semana de muerte...
    La muerte del geógrafo, historiador y naturalista latino Gayo Plinio Cecilio Segundo, conocido como Plinio el Viejo, tiene lugar en un trágico suceso, la erupción del Vesubio en el año 79 de nuestra era. En la famosa erupción que arrasaría Pompeya y Herculano, y de la que él fue victima y testigo. Tenemos noticias de ese suceso, gracias al relato que en una carta hizo llegar a su sobrino e hijo adoptivo, Plinio el Joven.
    20 min
  • Ateo, hedonista y libertario. Michel Onfray. 2
    Un repaso genial en seis pequeñas clases, que yo he conjuntado en dos, por el pensamiento de este prolífico y polémico escritor...
    Desde su ética hedonista hasta su política libertaria.
    (por momentos, sobre todo al final de la primera grabación y al comienzo de la segunda, el audio llega a ser incluso poco soportable, pero no pierde uno el hilo argumentativo y la exposición es tan buena que merece de todas todas su escucha...)
    1 hr 17 min
  • Ateo, hedonista y libertario. Michel Onfray. 1
    Un repaso genial en seis pequeñas clases, que yo he conjuntado en dos, por el pensamiento de este prolífico y polémico escritor...
    Desde su ética hedonista hasta su política libertaria.
    (por momentos, sobre todo al final de la primera grabación y al comienzo de la segunda, el audio llega a ser incluso poco soportable, pero no pierde uno el hilo argumentativo y la exposición es tan buena que merece de todas todas su escucha...)
    1 hr 10 min
  • Exigencia a un filósofo: superar en sí mismo su propio tiempo y volverse intempestivo
    Por Diego Singer
    Schopenhauer como educador, la tercera «consideración intempestiva» de Nietzsche, es una vindicación del quehacer filosófico en tanto que actividad libre, profesada por espíritus lúcidos, fuertes y severos, animados de un instinto de verdad más arraigado incluso que el de la vida. Nietzsche vio en el filósofo Arthur Schopenhauer la encarnación de este ideal. «Pertenezco a esos lectores de Schopenhauer que tras haber leído una primera página suya saben con certeza que leerán todas las demás». De aquél aprendió que «vivir es estar en peligro», y que el pensamiento no debe ceder su autonomía ni frente a instituciones que aparentan favorecerlo ni ante la caterva de intelectuales de cátedra y de salón que han perdido el gusto por la sabiduría, aceptan la verdad establecida y proclamada por la mano que los alimenta y, en definitiva, ignoran qué es la verdadera cultura.
    (reseña del libro)
    1 hr 38 min
  • Cronos devorando a sus hijos
    Por Diego Singer.
    De la utilidad y desventaja de la historia para la vida.
    Atados al pasado, envidiando al animal que solo vive en el presente... A veces es muy necesario el olvido, la capacidad de olvidar, y recuperar cierta inocencia. El criterio de Nietzsche es siempre afirmar lo que afirma la vida. Y la vida es actividad constante, creación...
    De la relación de la historia con la vida, del pasado con el presente, surgen varias preguntas: ¿hasta dónde el olvido? ¿de qué manera puede servir la historia a la vida? ¿cuáles son las consecuencias de una sobresaturación histórica? ¿cómo hay que educar? ¿Cómo hacer para que el pasado no aplaste a la vida, para que la historia no evite que nazca lo nuevo?
    "Me resulta odioso todo aquello que solo me instruye sin alimentar mi actividad o vitalizarme de forma inminente"...
    Necesitamos la historia para la vida y para la acción mas que para saturar nuestra cabeza de conocimientos verdaderos...
    1 hr 31 min

About Devenir

From the publisher's feed

VIDA Y PENSAMIENTO