Para la mayoría, Cristóbal Colón sigue siendo el verdadero descubridor de América. Sin embargo, las evidencias históricas nos muestran que hubo otros exploradores que llegaron al continente americano antes que él.
El vikingo Leif Eriksson, que alrededor del año 1000 D.C. se convirtió en el primer europeo en pisar suelo americano. Un príncipe galés medieval llamado Madoc supuestamente construyó lugares fortificados a lo largo del río Ohio. Y un Rey de Mali del oeste de África, que se dice que usó sus inconmensurables riquezas para financiar una gigantesca flota, 200 años antes de Colón.
A medida que seguimos sus huellas a través de los textos y documentos antiguos, tamizando la leyenda del mito con la ayuda de una investigación arqueológica actualizada, se hace evidente que Colón no se aventuró en lo desconocido. El propio maestro marinero era un gran coleccionista de mapas y datos náuticos, y sabía que había tierra en Occidente y que otras le habían precedido.