Existen diferencias físicas sustanciales entre la mayoría de los Hombres y las Mujeres.
Los hombres suelen ser más altos y robustos. Tienen más masa corporal y muscular, lo que les da más fuerza y capacidad de desarrollar más altas velocidades.
En las competiciones deportivas la mayoría de los hombres superan a las mujeres, por eso se realizan pruebas por separado.
En varias ocasiones se ha comprobado que algunos hombres han simulado ser mujeres con el fin de competir con ellas y ganar lo que en competiciones masculinas no hubieran podido.
Para evitarlo, en los años 1.960 se decidió verificar el sexo de las atletas y, dada la falta de medios más modernos, se decidió hacerlo por medios visuales. Las mujeres debían mostrar su cuerpo desnudo ante inspectores que certificasen que eran mujeres.
Hubo numerosas protestas y al final se decidió que la certificación se realizase analizando la testosterona de su sangre, pensando que el nivel de testosterona en las mujeres debía ser muy inferior al de los hombres.
No siempre era así. Aproximadamente un 15% de los hombres y un 13% de las mujeres tienen niveles de testosterona más propios del género opuesto.
Es lo que le ocurrió a la corredora olímpica Dutee Chand, cuyos análisis mostraron un alto nivel de andrógenos. Aunque no se detectaron indicios de dopaje ni juego sucio, y todo parecía indicar que sus niveles de andrógenos eran naturales, Chand fue descalificada para participar en competiciones femeninas.
Pero estas pruebas también permitieron descubrir que la testosterona no era tan determinante como se creía en la capacidad muscular de las personas. No existía una correlación estadística entre los hombres con más testosterona y los mejores atletas.
Entonces ¿qué hace que la mayoría de los hombres sean más grandes y fuertes que la mayoría de las mujeres?