No es una mascota, es un ser querido animal.
Y el duelo que vivirás después de su muerte (o en vida, durante su enfermedad) tiene las mismas dinámicas de un duelo por muerte de un ser querido humano.
Perder a un ser querido es perder una relación de amor, independientemente de su género, raza, color y cantidad de patas.
Descubre conmigo cuáles son las mejores prácticas para facilitar un proceso de este tipo.