Hola, hoy quiero hablarte de algo fundamental, un paso decisivo para cualquiera que sienta la necesidad de iniciar un proceso de cambio, de sanación o de autoconocimiento: cómo elegir a tu terapeuta.
Vivimos en una época en la que, afortunadamente, la salud mental ha dejado de ser un estigma. Ir a terapia ya no se esconde; se reconoce como lo que es: un acto de inmensa valentía y de profundo amor propio. Pero una vez que has tomado esa valiente decisión, te enfrentas a la gran pregunta: ¿Y ahora, a quién elijo? ¿Cómo encuentro a la persona adecuada para acompañarme en este camino?
Para entender la magnitud de esta elección, me gusta usar una metáfora: la de la travesía marítima.