Ante todo, como siempre, sostenemos que toda represión institucional es reprochable, no hay buena o mala. La izquierda supo cuestionar a Insfran por maltrato a los pueblos originarios, algún sector progresista cercano al peronismo prefiere mirar hacia otro lado y está la impronta del año nuevo de los mayores represores en democracia, diciembre de 2001 incluido, luchando ahora curiosamente, contra la represión.