Seminario «Más allá del manicomio químico: Alternativas y resistencias en torno a la medicalización de la subjetividad». Participaron: Tatiana Castillo, antropóloga y activista Centro de Estudios Locos; Pamela Gaete, experta por experiencia; y, Patricio Reyes, activista Colectivo Autogestión Libre-mente. Miércoles 11 de octubre, 2017. Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Chile.
00:00. Presentación sesión (Juan Carlos Cea)
08:27. Exposición de Tatiana Castillo
28:47. Exposición de Pamela Gaete
49:07. Exposición de Patricio Reyes
01:09:12. Sesión de preguntas y comentarios con público
Carlos Perez Soto:
Yo quiero en primer lugar agradecer a los compañeros, pues cada vez que me invitan recurrentemente a estos conversatorios y cada vez me dan una tarea distinta, lo que me da la posibilidad de desarrollar ideas cada vez más específicas que puedan contribuir… al final yo aprendo mucho escuchando y pensado:
¿Cómo hay que responder a esto?,
Grandes atentados a la dignidad humana, contra los derechos humanos.
Diferencia entre la antigua antipsiquiatría y la nueva, hare eso y sacaré algunas consecuencias de esa diferencia.
Hay una antipsiquiatria sin ese nombre entre 1910-40, sobre todo en Usa e ingla amplio movimiento casas de acogida … por los derechos
Ese movimiento declinó en los cuarenta cincuenta y resurgió a fines de los sesenta setenta
Confluyeron intelectuales Erwin Hofman, de forma colorida y romanticona M Foucault…Basaglia, y Laing David Cooper
Cuando uno mira al carácter de esa antipsiquiatria, lo que encuentra es que se trató de un movimiento desde psiquiatras buena onda, por decirlo así, hacia los usuarios, contra el abuso, contra el encierro, contra la falta de información, exigiendo derechos
Todo eso se concentró en una pelea central, (el encierro) que en realidad empobreció otros aspectos como el de la reinserción, como la educación pública o cosas por el estilo, o como la propia crítica a la psiquiatría
Lo que se buscó es un conjunto de terapias alternativas:
defender a los locos por un lado, reintegrarlos, hacerlos participes de su propia reintegración, de su propia rehabilitación, esa es la idea re-habilitar. Y entonces los centros abiertos las casas de acogida sirvieron para ese proposito.
Noten que el problema estaba centrado en los locos, entiendase por locos los que estan en el manicomio, esos son los locos.
Ya en esa época existía un problema mucho más amplio con los farmacos psiquiatricos sin embargo la antipsiquiatria clasica no abordó ese problema. O, bueno abordó el problema de las terapias de shock, las terapias insulinicas…
Se trataba de humanizar el discurso de la enfermedad:
los enfermos son personas, sin embargo noten que en estas buenas intenciones se mantuvo la idea de enfermedad, se mantuvo la idea de psiquiatria, se mantuvo la idea de que lo que hacia falta era terapia, diagnostico correcto, terapia, pero con derechos, de manera más horizontal, reconocedora, reintegradora.
Es decir la anti psiquiatría clásica como bien lo hizo notar Basaglia no era propiamente una antipsiquiatría, era una psiquiatria alternativa.
El gran éxito de esta antipsiquiatría clásica es la pelea contra la institución manicomial, en particular contra el encierro permanente, contra el encierro de por vida.
El encierro permanente empezó a ser menos frecuente, pero ocurrio que empezó a ser menos frecuente porque se encontro, en la misma época, una manera de evitarlo. Se encontró, se introdujeron fármacos de una nueva generación de una eficacia monstruosa que permitían retener las conductas indeseables de los locos en su propia casa,
Y entonces, se podía sacar al loco del manicomio, pero mandarlo a la casa medicado de manera permanente.
Es interesante y es motivo de reflexión que la mayor parte del gremio de los psiquiatras alternativos, no vamos a decir los psiquiatras clásicos, cayeron en la trampita y consideraron que en realidad el gran exito era terminar con el encierro permanente, haber disminuido notablemente las terapias de shock, pero que los locos estuvieran en su casa era una especie de garantia, sin pensar en qué significa mantener a un loco medicado de por vida en su casa.
El modelo biopsicosocial sirvió de coartada pero ideal para esta situación,
Con una retórica psicosocial,que en la práctica ocupa puros procedimientos médicos, apoyados, complementados de manera psicosocial. Pero lo psicosocial no es el centro, si se encuentran por ahí experiencias comunitarias idealistas que creen que con una cosa solamente psicosocial seria suficiente pero Lo imperante, seamos prudentes, es mantener a los locos contenidos con fármacos.
La antipsiquiatría clásica declinó, sin embargo dos exitos:
retrocedio el encierro permanente y por otro lado Se impuso la buena onda de la humanización de la enfermedad, en todas las politicas públicas en todas partes.
Entonces, no hay ningún estado que autorice el maltrato físico a los locos en los manicomios, porque resulta que ahora era un tema público.
Sin embargo los manicomios siguieron llenos de pobres, el maltrato, el abuso físico directo siguio existiendo, pero un exito al menos es que ya era denunciable en nombre de los derechos de las personas.
Sin embargo la escalada farmacológica fue tan violenta, venia de los años cuarenta, primero con los barbitúricos, después con las anfetaminas, después con los antipsicóticos de primera y segunda generación,
La escalada farmacológica fue tan violenta que, las víctimas de la psiquiatría empezaron a aflorar en Estados unidos, en Europa y después en las principales ciudades del tercer mundo, como callampa digamo, empezó a transformarse en un problema de salud pública la cantidad de gente dañada directamente por procedimientos que se suponia estaban destinados a curarlos.
Hay un antipsiquiatra norteamericano que escribió un libro mostrando la siguiente paradoja: Cada vez que ha habido un avance en medicina en cualquier dolencia, esa dolencia disminuye. … Los grandes avances en la psiquiatría de los últimos 50 años han ido acompañados consistentemente de un aumento de las enfermedades psiquiatricas, un caso único en la historia de la medicina en que mientras mejores son las soluciones hay más más enfermos! Una cuestión que debería dar para pensar..
Por fuera y en calidad de víctimas, surgieron movimientos en contra de las prácticas psiquiatricas.
Desde los años noventa apareció una nueva manera de hacer antipsiquiatria, no desde la psiquiatria, no desde la terapia alternativas. Sino que desde grupos de usuarios, desde personas que se hacían llamar, con mucha razón, victimas de la psiquiatría, sobrevivientes de las psiquiatria, sobreviviente del electro shock, sobreviviente de la terapia insulinica, sobreviviente de las anfetaminas... (relato de la efedrina que se sigue vendiendo)
Aparecieron movimiento de usuarios contra la medicación, contra las terapias forzosas. Fijense que no predominantemente contra el encierro, pues lo que comenzó a ocurrir es el encierro temporal. …(por razones escandalosamente económicas)
Aparecieron un activismo por la diferencia, en defensa de ser reconocido, un activismo por el derecho a la desmedicalización.
Yo creo que hoy dia es necesaria una antipsiquiatria, que sea propiamente una antipsiquiatria
Es decir, un movimiento directamente contra la psiquiatría, contra los diagnosticos psiquiatricos, que no tienen atribución causal definida, que no tienen una teoría plausible detras, que tienen un efecto estigmatizador, y que tienen una escandalosa falta de validez científica.
Contra los procedimientos psiquiatricos forzosos, sin consentimiento, sin información debida, sin una teoriá que los justifique,
Hasta el día de hoy no hay una teoría neurológica que justifique el electro shock, o que justifique los antipsicóticos, no la hay.?