La inmigración no es un problema para los vascos. Así lo ha explicado la directora de Ikuspegi, Julia Shershneva en la entrevista de EgunOn Bizkaia. Shershneva ha presentado las conclusiones del informe anual de actitudes hacia la inmigración. El valor de tolerancia de los vascos a la población inmigrante se ha situado en 2023 en 66,36 puntos, tres por debajo de 2022, según el barómetro anual de Ikuspegi sobre percepciones y actitudes hacia la población extranjera. El estudio atribuye ese descenso a que la pandemia y la invasión de Ucrania propiciaron cifras récord de aceptación, ya que entonces el índice se situó en 69,28 puntos.
Según el barómetro 2023, la inmigración no es percibida por los vascos como un problema significativo ya que problemas como la inflación, el aumento de los precios y el desempleo lideran sus preocupaciones.De hecho, solo el 1,7% de la sociedad vasca ve a los inmigrantes como un problema personal, y únicamente un 4,7% lo considera un problema para Euskadi. Estas cifras son las más bajas registradas en toda la serie del estudio.
Y no lo es a nivel social, donde únicamente un 5,9% de la población menciona de forma espontánea que la inmigración esté entre los tres principales problemas de Euskadi, y un 4,7% lo hace cuando la respuesta es sugerida. Tampoco lo es a nivel personal. Y es que, si se comparan los datos de
este año con los del anterior barómetro, el porcentaje de vascos y vascas que perciben la migración como un problema que les afecte de forma directa se reduce prácticamente a la mitad, pasando de un 3,3% en 2022, al 1,7% que arroja el sondeo de este año, elaborado a partir de 600 encuestas.