A primera vista el duelo en las elecciones brasileñas del 2 de octubre pudiese parecer clásico entre derecha e izquierda en Latinoamérica pero hay varios factores que invitan a no pensarlo: dos viejos conocidos con largos historiales que forman parte de una polarización extrema, el ánimo de los votantes ante la contienda y sobre todo el temor ante las reacciones del imprevisible presidente ultraderechista brasileño en caso de que pierda añaden incertidumbre a estos comicios a doble vuelta