TEXTO BÍBLICO: Efesios 1.15-23
TEXTO ÁUREO: Efesios 1.18
«Que él alumbre los ojos de vuestro entendimiento, para que sepáis cuál es la esperanza a que él os ha llamado, cuáles las riquezas de la gloria de su herencia en los santos».
La iglesia, operando como cuerpo de Cristo, oye, recibe y comunica la fe, el amor y la esperanza cristiana. El mismo Cristo, como cabeza de su iglesia, obra mediante la unidad de todos los feligreses que actúan como miembros de su cuerpo. Así que la iglesia no es la suma de todos los feligreses más Cristo, sino que la iglesia es el cuerpo de Cristo, en el cual los feligreses actúan como miembros. En esta unidad, cada feligrés recibe el bien de todos los demás y comunica su bien a todos los demás. Esto permite que todos funcionen en una unidad concertada desde la cabeza, que es Cristo, y se extienda a todo el cuerpo de Cristo. Un cuerpo que no es la suma de todos los feligreses, sino que es el cuerpo de Cristo, siendo él la cabeza y cada miembro parte su cuerpo.
Objetivos:
- Que la virtud de la fe y del amor operan juntas para dar calidad cristiana a nuestra conducta personal y social.
- El valor que tiene la sabiduría y la revelación de Dios para inspirar y generar comportamientos cristianos en nuestras vidas.
- El valor que tiene conocer bien el sentido de la esperanza cristiana.
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El Discípulo: Revista para la Educación Cristiana Transformadora