Ecos del verano de 2024. El yen japonés se ha depreciado sustancialmente en los 8 últimos meses, en gran medida por los flujos inversores que venden o se financian en esa moneda para invertir en bonos que pagan más intereses.
Cuanto mayores son las posiciones especulativas y su infravaloración, mayor es el riesgo de una súbita reversión que provoque turbulencias en los mercados. La diferencia esta vez es que el movimiento está siendo acompañado (y realimentado) por un alza de las rentabilidades de los bonos nipones, que incluso ha desatado el temor a una crisis de deuda. Hay sin embargo varios factores que lo hacen improbable y que incluso deberían de propiciar una recuperación parcial de esa divisa y de sus bonos, lo que lastraría un tiempo su bolsa.