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Con el mayor dinamismo de su economía y el espectacular comportamiento del sector tecnológico, el peso de las acciones estadounidenses en las bolsas mundiales se ha disparado al 63% y el de las de la Eurozona ha menguado al 10%, de forma que la infraponderación allí suele ser mucho más acusada de lo que se cree. En menor medida, lo mismo ocurre con otras bolsas como las de Japón, Canadá o Australia. Con estos números en mente, todos debemos reevaluar el grado de infraponderación en las acciones de EEUU y en sus gigantes tecnológicos. Para bien y para mal, ser ahora un inversor global significa centrarse en ese mercado y dejar de ser tan eurocéntricos.
El considerable descenso de las curvas de tipos y de los diferenciales crediticios desde final de octubre ha dejado atrás el mejor momento del ciclo para alargar los vencimientos de la renta fija. Ahora, si como prevemos, los bancos centrales enfrían las expectativas del mercado de una pronta y rápida relajación de sus políticas monetarias y si la economía mundial se desacelera algo más, lo normal sería que repuntaran moderadamente tanto las rentabilidades de la deuda como las primas de riesgo.
Por esto, en nuestra estrategia de inversión, hemos reducido recientemente la duración en la deuda de la Eurozona y la exposición al crédito de menor calidad en los mercados emergentes y en el segmento high yield. Pero, en lugar de buscar refugio en los activos monetarios, vemos una buena alternativa en los préstamos senior secured, que este año deberían de generar buenos retornos, al no estar ligados a lo que hagan los tipos a largo plazo, y con una sensibilidad relativamente baja a las oscilaciones de los diferenciales.
Los bancos centrales comenzaron en 2022 un lento y delicado proceso de reducción de las enormes carteras de deuda adquirida en sucesivas rondas de Expansión Cuantitativa, no reinvirtiendo los intereses y vencimientos. El movimiento ha
Esto tendrá repercusiones financieras. Al retirarse de las subastas de deuda, los tesoros nacionales deben financiar la totalidad de sus déficits en los mercados, lo que presionará al alza las curvas de tipos. Por esto prevemos que el bono alemán a 10 años suba al 2,4% mientras que el de EEUU al mismo plazo se iría algo debajo del 4,0%. También debería de influir en los mercados de divisas, con esta convergencia en los intereses tendiendo a apreciar el euro, prevemos que hacia 1,12 €/$.
Acabamos de publicar las Perspectivas 2024 de Singular Bank, “Un año para despejar incógnitas”, en el que encontrarán una descripción detallada de nuestra visión económica y de la estrategia de inversión. Arrancamos el año con una visión cauta, ya que los mercados descuentan un escenario benigno, en la rapidez con la que se relajarán las políticas monetarias, en la resiliencia del crecimiento económico y de los beneficios y respecto a las tensiones geopolíticas, y que será puesto a prueba en los próximos meses. Primamos la acumulación de rendimientos en la renta fija de más calidad y mantenemos un sesgo defensivo en la renta variable, con la inversión en megatendencias como piedra angular.
Pero el mensaje más relevante es que ésta es una estrategia cauta para los primeros meses, que habrá que cambiar sustancialmente cuando se despejen algunas incógnitas y se vislumbren ciertas inflexiones. En algún momento del año, los recortes de tipos relajarán las condiciones de financiación y tocarán suelo las expectativas de crecimiento económico. En ese punto prevemos un giro añadiendo renta variable y rotando a negocios más cíclicos, a compañías pequeñas y medianas y a los mercados emergentes.
2023 ha sido un ejercicio en general positivo pero muy complicado en los mercados financieros. La paradoja ha sido que mientras las políticas monetarias y la deuda pública evolucionaron hasta octubre en línea con el escenario negativo de mayor endurecimiento, los beneficios empresariales, los diferenciales crediticios y los índices bursátiles se han comportado como solo anticipábamos que sucedería en el
Si solo se consideran los costes marginales de extracción y de reciclado y su correlación inversa con los tipos reales, la onza de oro debería de estar cotizando en torno a los 1.800$. Sin embargo, las compras de los bancos centrales de países emergentes explican esta fortaleza, algo que no parece que vaya a cambiar en 2024. Deberían aprovecharse las recaídas al entorno de 1.900$/oz para acumular posiciones. En cualquier
Este año parece que el rally estacional se ha adelantado a noviembre, gracias a otro giro de las expectativas de actuación de los bancos centrales. Los tipos a largo plazo han caído con fuerza, y tanto los bonos como las acciones han tenido retornos espectaculares. Seguimos en una dinámica en la que los síntomas de debilitamiento de la economía son interpretados positivamente, en la medida que pueda acelerar la relajación de las políticas monetarias. Pero estamos llegando a un umbral a partir del que esto puede cambiar. Si lo bancos centrales fueran a ir aún más rápido de lo descontado, sería porque la desaceleración económica es muy abrupta. En este caso, sería improbable que los activos corporativos acojan favorablemente los descensos de las curvas de tipos. Por esto, los inversores debemos adoptar un enfoque algo distinto, más táctico, esperando correcciones para añadir posiciones.
Los mercados se podrían estar precipitando respecto al momento en que los bancos centrales comiencen a rebajar sus tipos de intervención, y sobre al ritmo al que lo harán. Si cumplen su previsión de mantener sus tipos actuales durante bastante tiempo, hasta que vean consolidada la senda de descenso de la inflación subyacente hacia su objetivo del 2%, es posible que se reviertan parcialmente los últimos movimientos al alza en las bolsas y a la baja en las rentabilidades de los bonos, de los diferenciales crediticios y del dólar.
Las grandes conferencias organizadas por los bancos globales son siempre excelentes oportunidades para obtener de primera mano una visión integral de las principales dinámicas económicas, financieras y geopolíticas. En la celebrada en Londres la semana pasada cundió la sensación de que el mundo entero está aguantando el aliento, a la espera de que se dilucide si EEUU entra o no en recesión, del resultado de sus elecciones dentro de un año y si escalan los conflictos en Ucrania y Gaza y el pulso entre las superpotencias.
En el Escenario base de Singular Bank de una mayor desaceleración económica, aumento de los diferenciales crediticios y del riesgo sistémico, rebaja de las estimaciones de beneficios y leve depreciación del USD, si se mantuvieran las correlaciones habituales, cabría esperar un mejor comportamiento relativo de los estilos High Quality, Momentum y Growth, en tanto que sería prematuro invertir más en Small Caps. En consecuencia, a pesar de sus exigentes valoraciones, no conviene tener muy infraponderados los sectores
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