El S&P 500 se revaloriza cerca del 9% transcurridos los cinco primeros meses del año, pero toda la subida se debe a solo siete de los gigantes tecnológicos. Más de la mitad de sus componentes están cayendo y la gran mayoría se mantiene muy alejada de los máximos de 2021, reflejando el deterioro del panorama económico y de financiación. Esas siete compañías cotizan de media a más de 36 veces los beneficios previstos este año, y representan ya cerca del 25% del índice general. Mientras tanto, el otro “S&P 493” está plano en 2023, cotizando a un promedio de 15,6x los beneficios previstos, y ya algo por debajo de la media histórica y del nivel de equilibrio incluso tras las subidas de los tipos de interés. Si se agota el recorrido de estas compañías de megacapitalización, tendremos todos los ingredientes para una corrección bursátil que inevitablemente arrastraría al resto del mercado, por mucho que sus cotizaciones no hayan hecho gran cosa últimamente.