En la historia del espionaje, pocos nombres brillan con la intensidad y el misterio del de
Juan Pujol García. Nacido en Barcelona en 1912, este español anónimo se convirtió
durante la Segunda Guerra Mundial en el único agente doble de la historia en haber
sido condecorado simultáneamente por ambas partes en conflicto: el Reino Unido le
otorgó la Orden del Imperio Británico, mientras que la Alemania nazi le concedió la
Cruz de Hierro. Bajo el nombre en clave “Garbo”, Pujol no solo engañó al Tercer
Reich con una red de agentes ficticios, sino que jugó un papel decisivo en el éxito del
Desembarco de Normandía en junio de 1944. Su operación de desinformación,
conocida como Operación Fortitude, fue tan efectiva que Hitler mantuvo divisiones
blindadas en el norte de Francia —esperando un ataque inexistente en el Paso de
Calais— mientras las tropas aliadas consolidaban su posición en las playas de
Normandía.