Desde hace meses, la pregunta más habitual es cuándo serán las elecciones. Hay una situación de cansancio con Sánchez. Por supuesto, tiene seguidores, pero la mayoría está claramente en su contra. No solo los votantes del centro derecha, sino también de la izquierda. Me encuentro con personas que expresan ese rechazo con contundencia y no son, precisamente, de los barrios acomodados de las ciudades que he visitado a lo largo del último año. Y es, además, un proceso de rechazo que crece. Es normal que mucha gente de izquierdas sienta indignación ante las cesiones a los independentistas o a los dirigentes del antiguo aparato político y militar de ETA. No votarán al PP o a Vox, pero se quedarán en casa. La foto con Junqueras le hace mucho daño, porque visualiza la ruptura del principio de igualdad. No creo que el pacto sobre financiación autonómica, que concede una posición de privilegio a Cataluña, sea aprobado por el Congreso, aunque en esta legislatura todo es posible.