
Sign up to save your podcasts
Or


El narcotráfico se perfila como uno de los principales beneficiarios del plan de reconstrucción propuesto para Acapulco. ¿Por qué afirmo esto? En primer lugar, es necesario contextualizar la asignación de fondos. El gobierno federal ha anunciado un fondo de 61 mil millones de pesos para el proceso de reconstrucción, una cantidad claramente insuficiente, pues se estima que se requieren al menos 300 mil millones de pesos para abordar adecuadamente la situación. 61 mil millones no serán ni siquiera suficientes para iniciar el proceso.
Por otro lado, el plan gubernamental se limita exclusivamente a la reconstrucción, principalmente enfocada en viviendas e infraestructura hotelera básica. Esto, en el mejor de los casos, solo abordaría parcialmente el problema, pues no se ha planteado una reconfiguración integral de Acapulco. Recordemos que desde 2006, cuando el entonces alcalde Félix Salgado Macedonio negoció con grupos delictivos para cederles el control de la ciudad, Acapulco ha sufrido un deterioro significativo debido a la actividad del crimen organizado.
Antes del mandato de Félix Salgado Macedonio como alcalde de Acapulco, este destino turístico representaba el 80% del Producto Interno Bruto de Guerrero. Después de su mandato, se redujo al 55%. Es decir, la economía de Acapulco se vio gravemente afectada bajo su liderazgo. Hasta el momento, se ha detectado la presencia de más de 500 bandas delictivas que controlan completamente la economía de Acapulco.
La propuesta de reconstrucción y los fondos gubernamentales se dirigirán principalmente, en primer lugar, al sustento y salarios de aquellos que trabajarán en la construcción, idealmente habitantes locales que han perdido sus empleos relacionados con el turismo. En segundo lugar, se utilizará para adquirir materiales de construcción necesarios para llevar a cabo el proceso de reconstrucción.
Sin embargo, aquí surge un grave problema. Como mencioné, más de 500 bandas delictivas operan y dominan completamente Acapulco, y una de estas bandas es La Familia Michoacana, que se ha infiltrado en un sector económico clave de la ciudad, la construcción. Controla, extorsiona y cobra "derecho de piso" en toda la cadena de producción y construcción, y en consecuencia una parte significativa de los ingresos que antes generaba la construcción en Acapulco ahora termina en manos de La Familia Michoacana.
La propuesta del gobierno para la reconstrucción de Acapulco no incluye ninguna medida para fortalecer la seguridad ni para llevar a cabo una reorganización social de la ciudad que permita desplazar de manera efectiva a los líderes criminales. En ningún momento se ha considerado aprovechar esta oportunidad para eliminar a aquellos que han mantenido bajo su control a Acapulco desde 2006. Es por esto que afirmo que el narcotráfico será uno de los principales beneficiarios de los escasos 61 mil millones de pesos destinados a la reconstrucción de Acapulco.
Andrés Manuel López Obrador nos ha dado una clase magistral de cinismo, o de cómo volver la tragedia de su negligencia e incompetencia con Acapulco en una oportunidad para medrar electoralmente y, obviamente, obtener los aplausos de las focas en las que se han convertido la gente que le va a Morena. ¿Cómo fue esto? En la Mañanera hoy el presidente dijo que proponía que el dinero que se le va a ‘quitar’ al Poder Judicial se vaya a la reconstrucción de Acapulco.
Así, de un plumazo, no solamente se olvidó de su propuesta anterior de convertir ese dinero en ‘becas’ para niños pobres, no, ahora ya dispuso de ese dinero para reconstruir Acapulco. Hágame usted el favor. Como si el dinero de la Federación se pudiera aventar, subir y bajar como si fuera una tanda. Bueno, las tandas tienen una lógica más centrada y certera que la lógica del propio presidente.
¿Por qué hace esto el presidente? Pues muy sencillo, no es nada más para obviamente alimentar la imaginación desbocada de sus seguidores, sino también para tratar de desviar la atención de lo que fue su increíble negligencia e incapacidad para atender una emergencia. Ahora si, la distracción es una de las armas más eficaces del presidente López Obrador: ahora resulta que se convierte no solamente en el salvador de Acapulco, sino que además le está ‘quitando’ al Poder Judicial de la Federación dinero para ‘reconstruir’ Acapulco, luego después del terrible fiasco en el que se ha convertido el manejo de la tragedia. Esta clase magistral de cinismo nos ilustra precisamente cómo la fantasía del gobierno está llegando ya a niveles insospechados.
Pero sobre todo, la parte que más duele, la parte que de verdad indigna es que a López Obrador en realidad le importa un reverendo plátano lo que está sucediendo en Guerrero. Él se está dedicando a salvar al que considera único damnificado de todo esto: él mismo. Este intento de convertir lo que antes eran ‘becas’ ahora en ‘ayuda’ para Acapulco, también entrecomillado, es precisamente la última intentona de salvar la cola, su propia cola y la de nadie más. Me va a disculpar usted que esta sea una opinión que viene de la furia y del coraje y de la frustración pero es que ¿de qué otra forma podemos calificar las actitudes del presidente que ahora está convirtiendo justamente su propia incapacidad en una oportunidad política? Por supuesto que referencias hay muchas, pero lo quiero dejar a usted con este video que me acabo de encontrar justamente en la red de un acapulqueño que hace una comparación tremenda de cómo sobrevivió Paulina y de ahora cómo le está haciendo para sobrevivir el embate de Otis. Este acapulqueño justamente representa la frustración, el enojo y el encabronamiento que sentimos muchos mexicanos en este momento. Escúchelo:
“Pero no se vale, porque yo soy damnificado de Paulina. A mí nadie me lo va a contar. Al otro día había tráilers repartiendo agua, víveres, y el presidente de la República andaba con botas echándole chingadazos. No se vale, este presidente vive en un país diferente, en el de las ilusiones. No se vale, señores. Ya que alguien le hable al presidente, yo sé que tiene asesores. Que despierte: nos está llevando la chingada en Acapulco, nadie le está metiendo. Hay niños enfermos, no hay pañales, no hay leche, no hay víveres. Es más, los mismos están sufriendo, no tienen agua ni comida. ¿Cómo van a trabajar? ¿Cómo le van a echar ganas? -No hay hospitales-. No se vale. Alguien tiene que decirle al presidente que está mal. Nos está llevando... pues qué quieren que les diga..."
El paso de Otis no solo causó devastación en la costa de Guerrero, sino que también desnudó a la administración del presidente Andrés Manuel López Obrador. Sorprendentemente, casi 14 horas después de que el meteoro azotara Acapulco, el presidente todavía no estaba al tanto de la magnitud de la situación. Su excusa era la falta de comunicación, una situación lógica después de un huracán de categoría cinco.
Luego, el presidente intentó llegar a Acapulco por tierra, una decisión absurda considerando que el ejército cuenta con el equipamiento necesario para sobrevolar y aterrizar en zonas estratégicas de manera más eficiente, sobre todo teniendo en cuenta que Acapulco tiene un largo historial de desastres naturales, lo que debería permitir a las autoridades anticipar mejor las necesidades de la población en situaciones como esta, como se vio en el caso de Paulina. Las imágenes compartidas por el presidente y su equipo son elocuentes y reflejan la falta de eficiencia en su administración en varias áreas. Si se trata de política y discursos, el presidente es hábil, pero cuando se trata de ejercer su cargo, desaparece cualquier viso de eficacia.
La necesidad de un fondo de contingencias, como lo era el Fonden, demuestra que la administración de López Obrador carece de una planificación adecuada y utiliza recursos de manera muy cuestionable.
El Fonden se creó en 1996 para centralizar recursos destinados a desastres naturales, reemplazando la antigua y desorganizada forma en que las dependencias manejaban los recursos en tales situaciones. Aunque se alega que había corrupción, no se ha demostrado ni investigado, y la desaparición del Fonden en 2020 se hizo sin pruebas concretas ni transparencia.
Hoy en día, nos encontramos en la misma situación caótica que existía antes de la creación del Fonden. Las dependencias actúan de manera desorganizada, con fondos dispersos y sin una clara coordinación. Acapulco sigue incomunicado, y no está claro quién lidera los esfuerzos, y de paso la titular de Protección Civil Federal ha demostrado ser un completo fraude, lo que lamentablemente parece ser la norma en la actual administración.
Más allá de la desaparición del Fonden, esta decisión parece tener un objetivo político: hacer que la población en situación de emergencia crea que toda la ayuda proviene únicamente del gobierno federal y del presidente. Esto convierte tragedias como la de Acapulco en vergonzosas oportunidades para obtener ventaja política en lugar de abordarlas con una urgencia humanitaria evidente.
Los guerrerenses están sufriendo en este momento, con falta de energía eléctrica, comunicaciones, agua y viviendas, además de la destrucción de la zona hotelera, que es vital para Acapulco, la gobernadora simplemente no está a la altura de la situación y los habitantes de Guerrero ahora sí están "disfrutando" de una amarga experiencia con la 4.ª transformación.
Ayer el Senado de la República tenía programada una comparecencia o, mejor dicho, un diálogo con la presidenta de la Suprema Corte de Justicia, la ministra Norma Piña, quien había confirmado su participación. Sin embargo, de manera repentina, la coordinación de Morena en el Senado decidió cancelar la reunión, a pesar de que incluso los senadores de Morena habían confirmado su asistencia. Esta acción refleja un desprecio notorio por la institución que la ministra Norma Piña representa.
La evidencia apunta claramente a que la orden de cancelación provino desde la Presidencia de la República. Puede que esta decisión haya sido tomada debido a la creciente tensión entre el Poder Ejecutivo y el Poder Judicial, o posiblemente para evitar que la ministra Norma Piña expusiera datos, cifras y argumentos que desafíen las endebles posturas de los senadores.
La creciente confrontación entre estos poderes preocupa mucho, ya que indica una injerencia significativa del Poder Ejecutivo en las decisiones del Legislativo. Tanto los senadores como los diputados de Morena parecen estar cediendo vergonzosamente ante el Presidente de la República, de manera similar a lo que hicieron en el pasado el PRI y el PAN, así como los partidos de menor relevancia.
Si este es el nuevo estándar de gobernanza en México, la nación se encuentra en una situación crítica que requiere una reconciliación urgente. Es imperativo reconocer el costo que estos conflictos tienen para el país. Norma Piña demostró disposición a dialogar y buscar una solución, pero la actitud del presidente López Obrador en este asunto resulta lamentable.
Afortunadamente, el presidente pronto dejará su cargo. El panorama para la siguiente administración, probablemente encabezada por Claudia Sheinbaum, es incierto. Es crucial esperar que la próxima líder sea capaz de actuar con independencia y no siga ciegamente los pasos del presidente actual.
Urge pues una reconciliación, pues de lo contrario México podría sumirse en una espiral de conflicto de la cual sería difícil recuperarse. En este momento crítico, es necesario reflexionar sobre el futuro del país.
Estamos todos conscientes de la intención del presidente de México de retirar más de 15 mil millones de pesos del Poder Judicial, distribuidos en 13 fideicomisos que, paradójicamente, no afectan en absoluto a los ministros, jueces o miembros de la Suprema Corte de Justicia, que son el verdadero objetivo de la "venganza" de López Obrador. En cambio, afectan directamente a los más de 55,000 trabajadores del Poder Judicial. Y aquí radica un problema crucial.
No estamos hablando de policías enfadados, médicos renuentes a ejercer en zonas rurales, docentes descontentos por diversas razones, mineros buscando justicia para sus demandas o una clase media que se queja constantemente. Estamos hablando de personas con verdadero poder. Los empleados del Poder Judicial poseen un poder que no está vinculado a la subordinación ni al Poder Ejecutivo ni al Legislativo, y pronto tendrán en sus manos una avalancha de expedientes, acusaciones y solicitudes de investigación de políticos y funcionarios que actualmente son los que obedecen a López Obrador en el socavamiento de estos fideicomisos.
¿Qué harán estas personas poderosas? Será el momento de saldar cuentas, de demorar o acelerar los expedientes según el caso, y de dejar las carpetas en su lugar. Este abuso de poder, aunque problemático y contradictorio con el propósito fundamental de la justicia de ser imparcial y ágil, pone en riesgo a López Obrador, que es el perpetador clave de este agravio. Es posible que el Poder Judicial decida tomar represalias, irónicamente, limitándose a cumplir su deber de juzgar crímenes, culpas y corrupción de la 4ª Transformación.
El presidente mismo podría estar cavando su propia tumba al provocar que empleados con poder permitan que los expedientes que señalan sus omisiones lleguen rápidamente a los tribunales, donde los jueces finalmente podrían tomar medidas más que expeditas.
La narrativa lopezobradorista de la eliminación de estos fideicomisos apunta mercadológica y electoralmente a aquellos que apoyan la 4ª Transformación, ya que son los únicos que creen en la historieta de que estos fondos se destinarán a becas para niños pobres, una falacia evidente. López Obrador no se refiere por su nombre a la eliminación de fideicomisos o fondos del Poder Judicial, sino que los ha "transformado" en becas, para que los seguidores de la 4ª Transformación perciban una injusticia hacia un presidente benevolente que busca ayudar a los menos afortunados.
La verdadera cuestión radica en la magnitud de la respuesta del Poder Judicial, que podría consistir en que la justicia se aplique sun mácula en contra de la administración actual. Esto sería una venganza devastadora, ya que jugar con el Poder Judicial es un riesgo considerable, especialmente cuando hay múltiples actores muy traviesos que han estado involucrados en prácticas poco éticas, tal como lo han hecho otros partidos en el pasado. Sin embargo, esta vez enfrentarán a un Poder Judicial encolerizado y con sus recursos financieros intactos.
Movimiento Ciudadano está tirado en la hamaca en Jalisco
El nearshoring se nos fué gracias a la necedad de López Obrador
Si todo continúa en su curso actual, el próximo 23 de marzo de 2024, Mario Aburto Martínez, el asesino confeso de Luis Donaldo Colosio Murrieta, podría quedar en libertad. Es sorprendente, pero cierto. Esto, por supuesto, parece ser una "curiosa coincidencia" para el partido en el poder. ¿La razón? Porque su liberación coincidiría con el inicio de las campañas presidenciales.
Mario Aburto Martínez ha sido muy claro en su deseo de llevar a juicio al ex presidente Carlos Salinas de Gortari, a quien acusa de ser el autor intelectual de su presunto maltrato, aunque no existen pruebas documentadas al respecto. Esto es una queja que Mario Aburto Martínez ha expresado repetidamente. La razón detrás de su posible liberación radicaría en el cumplimiento de los 30 años máximos permitidos por las leyes de Baja California para un homicidio como el que él cometió y confesó. Esto anularía la sentencia de 45 años que se basó en un aspecto federal que no debería haberse considerado, ya que en ese momento Luis Donaldo Colosio no era un funcionario público y el crimen ocurrió en un estado.
Entonces, ¿cuál es el punto crucial aquí? Esto es un regalo inesperado para la administración actual, que ha cimentado la lealtad de aquellos que apoyan la 4.ª transformación mediante la narrativa de que Carlos Salinas de Gortari es el villano que sumió a México en la oscuridad. Esta narrativa fue construida por la oposición en décadas pasadas y ha sido explotada de manera intensiva debido a la tendencia enfermiza de los mexicanos a creer en conspiraciones absurdas.
Es tan marcado este enfoque que ni siquiera las múltiples confesiones de Mario Aburto donde admitió ser el autor material e intelectual del asesinato de Luis Donaldo Colosio parecen importar. La mente conspiratoria de los mexicanos ha tergiversado este asunto al punto de culpar a todo el mundo de la muerte de Colosio. Y, por supuesto, todo lo relacionado con el PRI se ha vuelto culpable por asociación. En este sentido, Morena no tiene que hacer mucho para capitalizar esta situación, pulir la narrativa y presentarla una vez más a los mexicanos. Esto es un obús tremendamente destructivo para el movimiento opositor y que inevitablemente enfrentará Xóchitl Gálvez.
El olor a PRI es repulsivo para muchos, especialmente para los jóvenes y aquellos que recuerdan el trauma nacional causado por el asesinato de Colosio hace casi 30 años. En este contexto Morena, que no tiene responsabilidad directa en la posible liberación de Mario Aburto Martínez, utilizará esta situación con fines políticos. Esto es una bomba contra la oposición, y alimentará de nuevo las teorías conspirativas que los mexicanos han abrazado contra el PRI. Lamentablemente, en ese momento, quien pagará el precio será Xóchitl Gálvez.
La idea de que Claudia Sheinbaum tiene un camino abierto y seguro hacia la Presidencia de la República es un error. También es un error pensar que la aspirante de Morena está destinada a ser la próxima presidenta. Debemos evitar confusiones. Es cierto que en este espacio hemos mencionado en repetidas ocasiones que, según las encuestas actuales, Claudia Sheinbaum parece estar en la delantera. Sin embargo, es importante tener en cuenta un hecho crucial: el hecho de que actualmente tenga una 'ventaja' significativa en las encuestas no garantiza su victoria en absoluto.
Esta historia ya la hemos visto en México antes. Aquellos que han vivido muchos años recordarán la campaña de Francisco Labastida Ochoa. En ese momento, las encuestas le daban una ventaja de más de 20 puntos sobre su competidor más cercano, Vicente Fox Quesada. Todos los medios de comunicación, sin excepción, proclamaban a Labastida como el ganador seguro. Sin embargo, la realidad fue muy diferente.
Incluso durante la campaña, algunas encuestas mostraron una disminución en el apoyo a Labastida, lo que luego se atribuyó a una estrategia para evitar la complacencia entre los seguidores del PRI.
¿Por qué menciono la campaña de Labastida? Porque hay dos factores importantes que debemos considerar y que Morena ya ha identificado.
En primer lugar, en el caso de Labastida, la diferencia en las encuestas no era tan amplia como se hacía parecer, y esto preocupó al PRI en ese momento. Actualmente, estamos viendo un paralelismo similar con Claudia Sheinbaum.
En segundo lugar, Labastida Ochoa era un candidato que carecía de carisma, a diferencia de Vicente Fox Quesada, que tenía un gran atractivo. Esto jugó en contra de Labastida durante toda la campaña. De manera similar, Claudia Sheinbaum puede ser una mujer inteligente y preparada, pero carece de carisma. Esto no significa que no sea capaz de gobernar, ya ha demostrado sus habilidades de liderazgo, pero es un factor a considerar. Por otro lado, Xóchitl Gálvez es una candidata carismática con una narrativa coherente detrás de ella, lo que la hace más atractiva para muchos votantes.
Morena ha identificado estos paralelismos y está actuando en consecuencia, buscando encuestas favorables y tratando de crear una percepción de victoria, similar a lo que hizo el PRI en el pasado. Sin embargo, la historia nos enseña que el apoyo del aparato gubernamental no garantiza el éxito de una campaña.
Es importante recordar que estas observaciones se basan en la historia política reciente de México. Morena y otros partidos aún tienen tiempo para adaptar sus estrategias antes de las elecciones. La moneda está en el aire, y solo podremos evaluar la situación con certeza cuando comiencen las precampañas en noviembre. No debemos confiar ciegamente en las encuestas ni en lo que dicen los medios de comunicación, y debemos evitar caer en la idea de que Xóchitl Gálvez está derrotada, ya que aún hay mucho por definir en esta carrera política. Claudia Sheinbaum, por su parte, podría aprender y, en una de esas, volverse una verdadera candidata.
From the publisher's feed