La relación entre autor y obra, literaria o filosófica, ha suscitado y suscita muchas problemáticas. En varios casos existe cierta tensión irresoluble entre lo que nos atrae y lo que consideramos condenable en estos. Parece que no podemos simplemente prescindir de estas partes de nuestra cultura, pero las respuestas más sencillas a cómo tratar esta tensión parecen poco satisfactorias: ignorar por completo el influjo que tienen los productos culturales sobre nuestro imaginario colectivo y dejarlas como están, "quemarlas" metafóricamente desterrándolas de nuestro currículum, o poner "advertencias" sobre el contenido problemático de ciertas obras. ¿Qué se le puede exigir a los lectores a la hora de aproximarse a una obra problemática? ¿Cómo se consigue el equilibrio entre no infantilizar y asumir el impacto de las grandes obras? ¿Debe ser responsable el autor literario por las interpretaciones de su obra?
Para esta ocasión, nuestros últimos invitados del año fueron los filósofos Alicia García Ruiz (UC3M) y Diego Garrocho Salcedo (UAM).