Chile está entrando en estos días en una nueva etapa política.
Después de un año de trabajo, la convención constituyente le entregó al presidente Gabriel Boric la propuesta de reforma que se plantea como alternativa a la actual carta magna, aprobada durante la dictadura de Augusto Pinochet y denunciada como fuente de desigualdad en las largas protestas de 2019.
El texto será aprobado o rechazado en un plebiscito fijado para el 4 de setiembre. La campaña para esa consulta popular ya comenzó.
Al recibir el documento emanado de la constituyente, el presidente Boric dijo que comenzaba “una nueva etapa” en la que habrá que “leer, estudiar y debatir la propuesta constitucional”.
“Los invito a debatir intensamente sobre los alcances del texto, mas no sobre falsedades, distorsiones o interpretaciones catastrofistas ajenas a la realidad”.
El mandatario también planteó que “el plebiscito no es ni debe ser un juicio al gobierno”.
¿Qué cambios propone la reforma? ¿Cómo puede incidir la campaña rumbo al plebiscito en la gestión de Boric, el joven presidente de izquierda no tradicional que está cumpliendo cuatro meses en el poder y enfrenta altos niveles de desaprobación en las encuestas?
Conversamos En Perspectiva con el politólogo Fernando Rosenblatt, colaborador habitual de En Perspectiva desde Santiago de Chile.