Según recientes cifras, uno de cada cinco franceses sufre de algún estado depresivo tras el segundo confinamiento. A las dificultades económicas y al desempleo temporal se añade la soledad y el aislamiento. Hoy hablamos de cosas como la fatiga emocional pero también de si la COVID nos ha podido ayudar en algunas facetas personales, a reencontrarnos con nosotros mismos. En cualquier caso, lo que parece claro, es que asumiendo lo negativo y lo positivo que la situación pueda tener, este 2020 cambió nuestras vidas.