Espíritu de distorsión
Números 13:30-33
Así como había un espíritu de conquista en Caleb y Josué antes de tomar posesión de la tierra prometida, también el enemigo se encargó de mandar sobre el resto de los soldados un espíritu de distorsión para evitar el éxito de la misión. Del mismo modo cuando nos disponemos a conquistar nuestra bendición ese mismo espíritu llega para alterar nuestra percepción de la realidad a fin de que no la alcancemos lo que Dios nos ha prometido.
Nuestra percepción es lo que determina si avanzamos o retrocedemos, por tal razón es tan importante mantener nuestros ojos puestos en Jesús, en Sus promesas y Su fidelidad, mientras atravesamos esos procesos con los cuales Dios nos capacita, antes de lograr nuestras proezas de bendición.