Psicología del Autoconcepto (parte 1 de 7)
Se define autoconcepto como la imagen que cada uno crea sobre sí mismos. Cabe mencionar que la imagen no solamente es visual, también son el conjunto de ideas, creencias que creemos nos definen, y pueden ser a nivel consciente e inconsciente. Para el psicólogo Carl Rogers la autoestima es sólo una parte del autoconcepto, junto a la autoimagen del yo ideal. El autoconcepto se modifica de acuerdo con experiencias, edad, aprendizajes, etc.
Algunas pautas para mejorar el autoconcepto se agrupan en tres estrategias básicas:
– Cambiar los hábitos de pensamiento
– Cambiar el diálogo interno
– Cambiar el sistema de creencias
Conocer quien somos, nos ayuda a tomar mejores decisiones, actuar desde una perspectiva realista madura, objetiva, tener un autoconcepto claro ayuda a tomar mejores decisiones de acuerdo con cada situación.
El autoconcepto empieza a desarrollarse durante la primera infancia, más sin embargo continúa durante toda la vida. Es en la primera infancia y durante la adolescencia cuando el autoconcepto experimenta un mayor crecimiento. En la etapa adulta hay muchos cambios relacionados con experiencias, aprendizajes, habilidades. El desarrollo autoconcepto tiene raíces cognitivas, emocionales y motivacionales. El autoconcepto permite que se realicen inferencias sobre las conductas, hábitos, costumbres, ideas, pensamientos, emociones, creencias y el modo en el que los demás actúan con respecto a nosotros.
Dentro de la teoría de la discrepancia del autoconcepto encontramos estos tres yoes:
• El Yo real: cómo se cree realmente ser. Es una percepción personal, una auto percepción y quizá no lo que en realidad se es.
• El Yo ideal: el Yo que nos gustaría ser.
• El Yo responsable: es la dimensión que responde al Yo que debería ser.
Soy Sandra Villanueva, declamadora, educadora, psicóloga y coach. Inicié Estoy en Paz hace dos años como un espacio de crecimiento personal que se apoya en varias plataformas y formatos para llegar a quien me quiera escuchar y a quien le pueda ayudar.
Para este formato de podcast he elegido pequeñas cápsulas de unos cinco minutos. Abro con un primer audio introductorio seguido de seis más que complementan el tema.
Gracias por acompañarme en este viaje. No dudes en contactarme, me encantaría escuchar de tí.