En el Evangelio según san Mateo, capítulo 23, versículos 1 al 12, Jesús critica con fuerza a quienes enseñan una cosa y viven otra. Habla de los escribas y fariseos, que conocen la Ley y ocupan lugares de autoridad, pero cargan sobre los demás obligaciones que ellos mismos no están dispuestos a asumir.
El problema no está en enseñar, orientar o ejercer una responsabilidad.