FLAMENCO DE PAPEL

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By Diego MorillaMusic
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FLAMENCO DE PAPEL episodes

  • FLAENCO DE PAPEL. Flamencos en el olvido: El Niño del Museo 21/04/2023
    Francisco Rojas Cortés, más conocido en el mundo del flamenco como El Niño del Museo, nació en la calle Pedroche de la localidad cordobesa de Adamuz, un domingo 25 de junio de 1905. Hijo de Manuel Rojas García más conocido como “Manolito Arquino” y de Catalina Cortés Ranchal conocida como “La Ranchala”.
    Su padre era arriero, profesión que Francisco asumió desde niño. Y desde niño cantaba subido en un burro acompañando a su padre. Cuentan los más viejos de su pueblo, como paraban de trabajar en las tareas del campo cuando escuchaban al Niño entonarse por fandanguillos. Los barrancos tronaban con aquella portentosa voz, todavía sin pulir. Empieza su vida artística en Sevilla cuando, haciendo su servicio militar, es invitado a cantar junto a Pericón de Cádiz en la taberna cercana al Museo de Bellas Artes, llamada por ello Taberna de El Museo. Con este nombre de Niño del Museo, que recibió de la taberna sevillana, actuó en el famoso Café de Chinitas de Málaga. Pronto empezó a cosechar éxitos y no le faltaban los contratos. Entre 1928 y 1936 estuvo compartiendo escenario con las grandes figuras de la época, compitiendo con Vallejo y El Cojo de Málaga, lo que le vale un contrato en el Café de Chinitas.
    En 1931 conoce en Barcelona a la bailarina y actriz madrileña Tomasa Moreno Díaz, de nombre artístico La Tomasa, con la que contrajo matrimonio y formó pareja artística. La Tomasa aprendió el baile flamenco de la mano del bailaor jerezano “El Estampío” en su academia de Madrid. Juntos pertenecieron a diversos grupos artísticos en gira por toda España. Destaca su debut con La Copla Andaluza y su permanencia de mes y medio, en la primavera de 1932, en el Teatro Pavón de Madrid. El año 1933 lo pasa prácticamente en Buenos Aires con la compañía de Estrellita Castro y con resultado ruinoso, según su biógrafo Juan Antonio Mejías León. Sin embargo, América no debió defraudar a Paco y Tomasa, ya que volvieron en otras ocasiones; incluso ya viuda la segunda, reanudó allá su vida artística. Después de la Guerra Civil, intentó rehacer su profesión artística, pero no le fueron bien las cosas y se retiró en 1944 a una huerta en su Adamuz natal y para ejercer de tabernero. Su propensión a la bebida que, se acentuó por su retiro artístico, posiblemente influyera en el aceleramiento de la hidropesía que acabó con su vida un 24 de octubre de 1947, a la edad de 42 años.
    1 hr 1 min
  • FLAMENCO DE PAPEL. Flamencos en el olvido: El Niño de la Rosa Fina 14/04/2023
    Francisco Doncel Quirós, más conocido en el mundo del flamenco como Niño de la Rosa Fina. Nace en el malagueño pueblo de Casares en 1896. Según Manuel López Rodríguez, nace Francisco en una humilde familia de segadores, tras años de afición y cante entre la zona más occidental de la provincia de Málaga y el Campo de Gibraltar, consigue en el Salón Olimpia de Sevilla la fama como artista. Logra a principios de los años 30 del siglo XX un sitio en los elencos de Ópera flamenca más importantes de la época junto a figuras como la Niña de los Peines, Angelillo, Sabicas o El Niño Ricardo. Llegó a ser presentado en Madrid como “el mayor acontecimiento de la temporada: el coloso del cante andaluz”. Entre 1931 y 1934 deja grabadas, al menos, doce placas de pizarra para la casa Gramófono con las guitarras de Pepe de Badajoz, Antonio Moreno y Patena Hijo. Sobre todo, registra fandangos, pero también malagueñas, granaínas, tarantas, soleares, una personal versión de los campanilleros y la que quizás sea la mejor versión flamenca de la praviana de la época. Tras la Guerra Civil, Rosa Fina prácticamente desaparece de la escena flamenca, aunque seguirá actuando de manera irregular entre las provincias de Málaga y Cádiz hasta los años 60. En 1981 Francisco fallecerá en su pueblo víctima de la indiferencia y la mala fortuna. Hoy en día, sus fandangos forman parte del repertorio de coplas del fandango de Casares.
    42 min
  • FLAMENCO DE PAPEL. La Saeta Flamenca, el palo religioso del flamenco (II) 07/04/2023
    El vocablo saeta (del latín sagitta, «flecha») se refiere al canto religioso tradicional interpretado fundamentalmente en las procesiones de Semana Santa en España, especialmente en Andalucía y algunas zonas de Extremadura, Castilla-La Mancha y Murcia. Su origen, es una cuestión bastante discutida, aunque algunos investigadores apuntan a las Órdenes Franciscanas de los siglos XVI y XVII, quienes llamaban “Saetas” a los avisos y sentencias que en forma de coplillas recitaban o cantaban por las calles en determinados momentos de sus misiones.
    De una u otro manera, lo que si podemos convenir es que la Saeta es un canto popular que se ejecuta al paso de las procesiones. Es una comunicación sentida y profunda entre el intérprete y la imagen de Jesús o la Dolorosa. Actualmente, la saeta más interpretada es la saeta flamenca y son numerosos los cantaores y cantaoras que han incluido entre su repertorio musical, este palo religioso del flamenco. Entre nuestros artistas locales hay que destacar a grandes saeteros y saeteras que, cosechan cada año premios importantes dentro y fuera de nuestra provincia. Afortunadamente, la nómina es bastante amplia: Paqui Rosales, Isabel Guerrero, Araceli González, Cristina Maestre, José García “El Petro”, Pepe López, Rufino Rivas, Anastasio Ortigosa y Sebastián Navas.
    1 hr 23 min
  • FLAMENCO DE PAPEL. La Saeta Flamenca, el palo religioso del flamenco (I) 31/03/2023
    La saeta flamenca se interpreta durante la Semana Santa como canto invocador a los pasos de la virgen y el Cristo durante las procesiones. Esta tradición de cantar a los pasos en Semana Santa en Andalucía, se remonta a varios siglos atrás. En el año 1.691 aparece documentado en Sevilla un canto conocido como saeta que cantaban los Hermanos del Pecado Mortal y los de la Aurora.
    En un principio las saetas eran cantadas por religiosos a modo de salmodias o plegarias. Será a partir de mediados del siglo XIX cuando surge la saeta popular y comienza la costumbre de ser el pueblo el que las cante para expresar sus sentimientos religiosos. Estas saetas primitivas y antiguas se han perdido en su mayoría, aunque todavía se conservan y se cantan algunas como: las saetas llanas o viejas y las cuarteleras. De estas, con toda seguridad, nació la saeta flamenca que ha ido evolucionando, con el paso del tiempo, hasta culminar en la saeta que conocemos actualmente. Nombres como Enrique «El Mellizo», Don Antonio Chacón, Manuel Torre, entre otros, han ido aportando sus personalidades para la culminación de lo que hoy entendemos por saeta flamenca. Este palo flamenco de música religiosa se suele interpretar por diferentes estilos, destacando la saeta por seguiriyas, por martinetes, por carcelera y la saeta malagueña. Se apunta a Enrique El Mellizo, cantaor gaditano, a unos de los creadores de la saeta, pero no hay pruebas que así lo confirmen. Actualmente, la opinión más generalizada, es que el aflamencamiento de la saeta se debe al cantaor sevillano que vivió entre 1885-1961 Manuel Centeno.
    35 min
  • FLAMENCO DE PAPEL. Flamencos en el olvido: Porrina de Badajoz 24/03/2023
    JOSÉ SALAZAR MOLINA, cantaor extremeño, más conocido en el mundo del flamenco con el nombre artístico de PORRINA DE BADAJOZ, nació en Badajoz un 13 de enero de 1924. De familia cantaora y tratante de ganado, fue el octavo de diez hermanos. Ya desde niño mostró sus cualidades cantaoras, con diez o doce años ya cantaba por los bares de su ciudad, donde pasaban la gorra para sacar unas monedas. Con once años cantó en la plaza de toros de Badajoz con el nombre artístico de El Niño de Porrina, destacando en los cantes por fandangos.
    Fue un artista de gran personalidad y de gran seguridad que aparte de sus cualidades cantaoras, con una voz potente, clara y dulce, fue un artista muy elegante en su forma de vestir y de trasmitir su personalidad. Destacaba su imagen con ropas de colores chillones, clavel en la solapa, gafas de sol y pelo engominado. Actualmente diríamos que fue de los primeros flamencos en fabricarse todo un marketing con su forma de vestir y de moverse en sociedad.
    Consiguió el éxito a los 28 años por las condiciones excepcionales de su voz: velocidad, limpieza, seguridad, musicalidad y eco flamenco, que lo hacían sonar distinto a los demás cantaores. Su biógrafo, Francisco Zambrano Vázquez, le atribuye la creación de un fandango personal que se basa sobre todo en la voz singularísima del cantaor, "que igual rompe sin techo en los altos, que pica en unos inimitables tonos bajos a medio falsete que muy pocos artistas han poseído". Se apagó la voz del que vivió como un marqués, el MARQUÉS DE PORRINA, un 18 de febrero de 1977 a la edad de 53 años.
    41 min
  • FLAMENCO DE PAPEL. Flamencos en el olvido: Paco Mazaco 17/03/2023
    Francisco González Sanromán, más conocido en el mundo del flamenco como Paco “Mazaco”, en honor del famoso matador de toros Machaco o Machaquito, nace en 1898 en Coria del Río, provincia de Sevilla, donde pasó gran parte de su vida, de manera especial su infancia. Como otros muchos cantaores, también Mazaco quiso ser torero, como su paisano Manuel Centeno o como Camarón de la Isla. Paco vivió plenamente la música desde su infancia, dado que su padre, Baldomero González, era miembro de la Banda Municipal de Sevilla. Pasó su niñez en Coria del Río junto a su abuela materna, Ramona, quien pretendía hacer de su nieto un buen panadero, cuyo oficio logró aprender. Pero como cualquier otro niño de su época, al chiquillo le atraía el mundo del toro tanto, que dejó al lado la música y se metió de lleno en el arte. Pero la mala suerte y, sobre todo, las cornadas, lo obligaron a dejar el toreo. Puesto que Paco ya cantaba, pudo encontrar en el cante otra manera de manifestar su arte.Ya en su pueblo natal alternó con grandes cantaores de la talla de Fernando el de Triana, La Niña de los Peines, Niño Gloria o Manuel Torre. A finales del año 1920, Paco Mazaco era ya un cantaor bien conocido en Sevilla donde llegarán sus primeras grabaciones discográficas y sus primeros contratos. Pero los problemas de salud y la Guerra Civil que le tocó vivir, terminarán con su salud y en 1949, Paco Mazaco fallece en Sevilla a la edad de 51 años.
    43 min
  • FLAMENCO DE PAPEL. Flamencos en el olvido: Paco el Americano 10/03/2023
    Desde las primeras décadas de 1900 hasta mediados de ese siglo, los espectáculos flamencos pasaron a ser celebrados en plazas de toros y teatros, bajo el nombre de “Ópera Flamenca”. Esta denominación era una estrategia económica de los promotores, pues la ópera sólo tributaba el 3% mientras que los espectáculos de variedades pagaban un 10%. Son características de los artistas de esta etapa, la voz laína, la voz de falsete y el cante preciosista. El repertorio es más limitado en cuanto a palos o estilos de cantes. En esta época los espectáculos flamencos se extendieron por toda España y por las principales ciudades del mundo. Son características de los artistas de esta etapa, la voz laína, la voz de falsete y el cante preciosista. El repertorio es más limitado en cuanto a palos o estilos de cantes. Sobresalen los cantes de ida y vuelta, el cuplé y el fandanguillo que se convierte en la tarjeta de presentación de todos los artistas de esta época. Son muchos los artistas que destacaron en esta época del flamenco, que para algunos fue una etapa nefasta para el flamenco por el declive y olvido que sufrieron muchos palos de lo jondo. Uno de estos cantaores representativo de esta Ópera Flamenca fue Paco “El Americano”. Nombre artístico de Francisco Valls Toribio. Según su acta de defunción, Paco nació en Buenos Aires (Argentina), en marzo de 1906, hijo de un gaditano y una madrileña y vivió de niño en Sevilla, donde se inició artísticamente. Se traslada siendo muy joven a Madrid, donde alcanzó gran popularidad actuando en cines y teatros de la capital. En 1929 viajó a América, debutando en su ciudad natal con el espectáculo La copla andaluza, recorriendo después otros escenarios americanos. De vuelta a España, en 1930, lleva a cabo una gira por la geografía española contratado por Vedrines, alternando en 1932 con Perosanz, y en 1934 nuevamente con Angelillo. Paco El Americano, destacó por su forma tan personal de interpretar los fandangos, los cantes de ida y vuelta y canciones aflamencadas, repertorio clásico de esta etapa flamenca que le tocó vivir. En la década de los cuarenta estaba muy de moda en todas las emisoras de Radio, por su voz tan dulce y melodiosa. Fallece El Americano, según su acta de fallecimiento, en su domicilio madrileño de la calle Martín de Vargas número 10, el 28 de enero de 1987 en la ciudad de Madrid, a la edad de 80 años.
    50 min
  • FLAMENCO DE PAPEL. Flamencos en el olvido: Pepe el Molinero 03/03/2023
    El origen del flamenco no sólo está en Andalucía. Actualmente cobra importancia en el flamenco regiones como Cataluña, Madrid, Murcia o Extremadura. Esta última cuenta también con una importante tradición flamenca y con palos propios como son los tangos y jaleos extremeños y algunos estilos de fandangos como los de Pérez de Guzmán y Fregenal sin olvidar el cante por Levante con la taranta de Pepe el Molinero. Son muchos y muchas los artistas que ha dado esta tierra: Manolo Fregenal, Porrina de Badajoz, José Pérez de Guzmán, Manolo de Badajoz y un largo etcétera de figuras tanto del cante como de la guitarra flamenca. Será un cantaor de la localidad extremeña de Campanario quien brillará con luz propia en la llamada etapa de la Ópera Flamenca, Pepe el Molinero. Según la biografía escrita por Francisco Zambrano Vázquez titulada “José María Gallardo Ponce “Pepe el Molinero” editada por la Diputación de Badajoz en 2014, de la cual hemos sacado toda la información, José María Gallardo Ponce más conocido en el flamenco como “Pepe el Molinero” nace en Campanario (Badajoz) el 10 de noviembre de 1895. Sus padres fueron Alonso Gallardo Mateos y Elvira Ponce Cano, ambos naturales de Campanario. Pepe fue el tercero de cuatro hermanos. De oficio molinero en una fábrica de harinas en la localidad de Zorita (Cáceres). Fue el médico de esta localidad cacereña, buen aficionado al cante, quien le animó a que se lanzara al mundo del espectáculo como profesional. La carrera profesional del Molinero comienza bastante tarde cuando ya contaba con 30 años. Los estilos del cante que mejor dominaba eran los cantes de ida y vuelta (colombianas, guajiras y milongas), el fandango y los cantes de levante (taranta, minera y murciana). Tenía una voz de falsete que le permitía destacar en estos cantes. Actualmente se le reconoce una taranta con su nombre “la taranta de Pepe el Molinero”, una taranta de superficie según la denominación de Manuel Yerga Lancharro investigador y flamencólogo extremeño. Pepe El Molinero como cantaor está enmarcado dentro de la etapa de la Ópera Flamenca, llegando a ser conocido en el mundo del espectáculo como el “Rey de las Colombianas”, aunque Pepe Marchena llegó a decir que solo era el príncipe. Grabó cinco discos de pizarra con la Casa Odeón y con la guitarra de su paisano Manolo de Badajoz. Escasa discografía ya que se retiró del espectáculo flamenco y de la vida profesional muy pronto, en el año 1955, cuando contaba con la edad de 50 años. Llegó incluso a rechazar una oferta millonaria para viajar a América. Participó en numerosos espectáculos de Ópera Flamenca junto a grandes figuras del cante como Palanca, Angelillo, Perosanz, El Americano, entre otros muchos, llegando a ser cabeza de cartel. Cuenta El Molinero con el nombre de una calle en su pueblo y la Peña Flamenca de Campanario lleva su nombre. Se puede decir que El Molinero sí fue profeta en su tierra como profesional del cante y muy querido y apreciado en su pueblo natal de Campanario, donde vivió hasta sus últimos días disfrutando de unas de sus pasiones, el campo, falleciendo un 29 de diciembre de 1985 a la edad de 90 años.
    53 min
  • FLAMENCO DE PAPEL. Recordando a Caracol 24/02/2023
    Manuel Ortega Juárez, conocido en el flamenco con el nombre artístico de Manolo Caracol, nació en el Corral de los Frailes, de la calle Lumbreras número 10, en el barrio sevillano de la Alameda de Hércules, un 7 de julio de 1909, a las 3 de la tarde.
    Según el acta de nacimiento de Manolo Caracol sus padres fueron Manuel Ortega Fernández, natural de Cádiz y de profesión artista, y Dolores Juárez Soto, natural de Málaga. Manolo Caracol, descendiente de una larga dinastía de cantaores y toreros, era tataranieto de Antonio Monge Rivero “El Planeta”, uno de los primeros cantaores de flamenco y estaba emparentado con otros artistas flamencos como: El Fillo, Enrique Ortega El Gordo, El Mellizo y Curro Dulce. El padre de Caracol Manuel Ortega Fernández, conocido por Caracol el del Bulto, trabajó algún tiempo como mozo de espadas de su primo Joselito el Gallo, y aunque se dedicó más a los toros en vez de al cante, conocía muy bien los palos básicos del cante y de vez en cuando los cantaba en reuniones familiares. Todo este ambiente propició al “Niño de Caracol” formarse en un ambiente propicio para su vocación cantaora. Empezó muy joven a la edad de 12 años cuando ganó el primer premio, compartido con Diego Bermúdez “El Tenazas de Morón”, del Concurso de Granada de 1922. Tras el éxito en el Concurso de Granada, participó en diferentes espectáculos en Sevilla y en Madrid, anunciándose como: “El niño Caracol, ganador del concurso de cante jondo de Granada”. En 1935 se establece en la capital de España ganándose la vida como antes en Sevilla: actuando en fiestas y juergas flamencas pagadas por señoritos. El estallido de la Guerra Civil provocó el fin de este tipo de fiestas, y entonces Manolo Caracol trató de sobrevivir con el teatro. Hizo equipo con la Niña de los Peines y Pepe Pinto, y diseñaron la idea de la estampa escenificada, donde se mezclaban baile, cante y teatro, junto a una orquesta. En 1944 coincidió con Lola Flores en Sevilla, y fruto de ese encuentro surgieron una serie de planes comunes relacionados con sus ideas de estampas escenificadas. El éxito obtenido por estos espectáculos, los llevó a rodar dos películas: Embrujo, en 1947 y La niña de la venta, en 1951.
    En 1963 inauguró el tablao Los Canasteros, al que dedicaría el resto de su vida, por el que pasaron los artistas más destacados de la época. Según el parte facultativo, fallece Manolo Caracol un 24 de febrero de 1973 a las 22:55 horas, en la Casa de Socorro de Aravaca (Madrid), a consecuencia de un accidente de tráfico, cuando se dirigía desde su casa de Madrid a Los Canasteros. Contaba la edad de 63 años.
    51 min
  • FLAMENCO DE PAPEL. Flamencos en el olvido: Tomás Pavón 17/02/2023
    España año 1893, nace en Barcelona el pintor, escultor, grabador y ceramista español, Joan Miró y Ferrá. En sus obras reflejó su interés en el subconsciente, en lo «infantil» y en la cultura y tradiciones de Cataluña. Fue uno de los pioneros del surrealismo. También, en este mismo año, el compositor romántico, de origen soviético, Piotr Ilich Chaikovski estrena su sexta y última sinfonía, conocida como Patética. El 16 de febrero, de este año de 1893, para bien del flamenco, nace Francisco Tomás Pavón Cruz. Que adoptará como nombre artístico, su propio nombre de Tomás Pavón. Según su acta de nacimiento, nace Tomás un jueves a las nueve y media de la mañana, en la calle Leoncillos número 16, de la capital hispalense. Sus padres fueron Francisco Pavón Cruz, natural de Viso del Alcor (Sevilla), de profesión herrero y Pastora Cruz Vargas, natural del Arahal (Sevilla). Los hermanos de Tomás fueron Arturo Pavón y Pastora Pavón, la Niña de los Peines. Se ha escrito, que Tomás Pavón fue un cantaor de carácter retrotraído y considerado entre los cantaores “raros”, como lo fueron el Loco Mateo, Tomás El Nitri, Manuel Torre o José Cepero. Raros en el sentido social, pero grandes artistas que ya forman parte de la historia del flamenco. Tomás se casó con Reyes Bermúdez Camacho, hija del cantaor Antonio Bermúdez El Baboso, de cuyo matrimonio no dejaron hijos. Según Manuel Bohórquez, se casaron “In articulo mortis”, es decir, a punto de morir Tomás, para que su esposa heredara sus bienes. El legado eran tres cañas de pescar, dos o tres jaulas de pájaros, una gramola, discos de pizarra, dos relojes de bolsillo y algunas novelas. Tomás Pavón no fue valorado, como cantaor, en su época. Quizás por que quedó a la sombra de su hermana Pastora Pavón o por su forma de ser y de entender el cante. No le gustaba cantar en público en grandes escenarios y su trayectoria artística estuvo limitada a las reuniones de cabales y a su reducida discografía que realizó, toda ella de suma importancia, en la que dejó un legado magistral y reflejada su original personalidad artística. En la actualidad, Tomás está reconocido como una de las grandes figuras del cante flamenco. Fue un cantaor de mucha sensibilidad en el cante y de unas facultades increíbles para el fraseo, para ligar los tercios, con un cante a media voz. Fallece Tomás Pavón, según su acta de defunción, en su domicilio calle Plaza de la Mata, un miércoles 2 de julio de 1952, a consecuencia de un cáncer de pulmón, a la edad de 59 años.
    52 min

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Una mirada personal de la historia del Flamenco contada a través de las biografías de sus protagonistas.