Saskia de Winter
Septiembre en México no solo huele a polvo y concreto, también a memoria,
solidaridad y resiliencia. Los sismos de 1985 y 2017 marcaron un punto de
inflexión en la historia, no solo por lo que se cayó, sino por lo que salió a la
superficie: el liderazgo genuino no se ejerce desde un escritorio, se arremanga la
camisa, actúa y sostiene cuando todo se cimbra.
Esta reflexión trasciende los desastres naturales. En el mundo empresarial, las
crisis también pueden ser impredecibles: una pandemia, un ciberataque o la
pérdida de un cliente estratégico. En esos momentos decisivos, se hace evidente
la diferencia entre quienes ocupan una posición de autoridad y quienes lideran
realmente.
Jefe en llamas: cuando la presión paraliza